El Club de la Comedia
El monólogo de Joaquín Reyes sobre su nuevo trabajo: "Si esto tenía que estar para ayer, hoy no hacemos nada, amigo"
Joaquín Reyes convirtió su estreno laboral en un monólogo hilarante de El Club de la Comedia. Cuando su madre le exigió buscarse la vida, Recursos Humanos puso a prueba su sentido común... y esto fue lo que pasó.
Joaquín Reyes llegó al mundo laboral por una vía de acceso incluso menos glamourosa que la de los enchufes: la insistencia materna. Así lo contó él mismo en este hilarante monólogo de El Club de la Comedia. Su madre lo llamó para recordarle, una vez más, que se buscara un trabajo, después de asumir que ser cómico no era exactamente una profesión de verdad. "¿Cómico? ¿Se ríen de ti? ¿Te pagan?", preguntó ella. Reyes le explicó que le daban "un chándal y un bocadillo". Como el consejo no había surtido efecto, la madre repitió la orden hasta conseguir su objetivo: que su hijo dejara la Play y encontrara empleo.
El trabajo, según Reyes, tenía sus ventajas. La primera era que permitía organizar la semana en cinco días laborables y dos jornadas para "emborracharte", también conocidas como fin de semana. La segunda tenía que ver con la economía doméstica: "El teléfono sale más barato que el de casa". Pero también apareció el horario, ese territorio en el que las empresas manejaban una concepción del tiempo bastante creativa. Su jefe le había recordado que debía llegar a las 8:15, mientras Reyes intentaba negociar con la realidad. Y cuando le soltaron que algo "tenía que estar para ayer", encontró la solución empresarial definitiva: "Si tiene que estar ayer, hoy no hacemos nada, amigo".
La puntualidad tampoco era su fuerte. El jefe le pidió que llegara "a su hora" mientras Reyes seguía apareciendo alrededor de las nueve, hasta que acabó explicando su verdadero problema: "Si no vengo antes, no es porque no quiera, es porque no puedo, joder, que hasta que no acaba la teletienda no me acuesto". El nuevo ecosistema laboral también le permitió descubrir a compañeros capaces de llevar la misma camisa toda la semana y acumular "unos anillos blancos" en la sobaquera, una especie de calendario textil que le permitía saber en qué día estaba sin consultar la agenda.
El acceso al puesto tampoco había sido precisamente una oposición estatal. En la entrevista de Recursos Humanos, Reyes tuvo que responder preguntas sobre seguridad laboral y demostró que la intuición tampoco era una herramienta infalible. Ante la cuestión de si manipular objetos eléctricos con las manos mojadas entrañaba riesgo, había optado por jugarse el futuro profesional a una carta: "No". Ahí fue cuando descubrieron que era "imbécil" y le pidieron que regresara al día siguiente, porque ese nivel de estupidez era difícil de creer si no se veía.
*Con motivo del 20 aniversario de laSexta, recordamos algunos de los programas que han marcado la historia de la cadena y han acompañado a varias generaciones de espectadores.