Reportaje de Andrea Ropero
El rugby penitenciario, una valiosa herramienta de reinserción: "Empiezan a verse y a tenerse en cuenta como personas"
Oti Camacho, responsable del proyecto de la Federación Española de Rugby para llevar este deporte a las prisiones, destaca los beneficios para los presos que lo practican, desde gestión de las normas a trabajar el respeto y el compañerismo.
Andrea Ropero ha conocido de cerca un proyecto de la Federación Española de Rugby, que ha logrado llevar este deporte a varias prisiones de nuestro país, donde tanto equipos masculinos como femeninos participan en torneos en la cárcel que han resultado ser una magnífica herramienta de reinserción.
Este proyecto tiene ya más de diez años de antigüedad, tal y como explica su responsable, Oti Camacho, que cuenta que su origen está en la cárcel de Estremera y un funcionario que había jugado al rugby, que en sus ratos de comida decidió coger a un grupo de presos y practicarlo en prisión.
Oti detalla los beneficios de un deporte colectivo como el rugby para presos y presas, a los que "ayuda mucho en la gestión de las normas, del día a día". Además, al ser un deporte de contacto que a veces genera tensión, aprenden a resolver ese tipo de tensiones. También se trabaja el respeto y el compañerismo, convirtiendo las jerarquías de la cárcel en algo más cooperativo.
Respecto a la autoestima de las reclusas, Oti apunta que, a pesar de que el rugby puede parecer un deporte violento y agresivo, especialmente a las mujeres, luego descubren que son capaces de hacerlo. "Empiezan a verse y a tenerse en cuenta como personas", señala.