Fentanilo en España

Albert Puñet, exadicto al fentanilo: "Ahora mismo, si tuviera la peor crisis de dolor de mi vida, lo tiraría"

España está entre los países con mayor consumo de fentanilo por vía médica. Equipo de Investigación habla con Albert e Ynma, dos personas que tomaron este medicamento para aliviar sus dolores, hasta caer en la adicción.

España está entre los países con mayor consumo de fentanilo por vía médica. Cada año se prescriben cientos de miles de recetas a pacientes con cáncer o con dolores crónicos muy intensos.

Son fármacos muy controlados, tal y como muestra David Abejón, jefe de Unidad del Dolor, que explica cómo se utiliza el fentanilo en los quirófanos como analgésico y los formatos que se recetan, desde los 'retard' en forma de parches a los más "peligrosos", de liberación inmediata, que "empiezan a funcionar en un minuto".

Equipo de Investigación también habla con pacientes que han estado bajo este tratamiento. Es el caso de Albert Puñet, que tras un accidente de moto en el centro de Tarragona, padece una lesión medular, una tetraplejia incompleta que le produce un intenso dolor.

Cuenta que la primera vez que prueba el fentanilo "ni sabía que era fentanilo". Eran unas piruletas sabor fresa que, recuerda, "me calmaron completamente el dolor". Pocos días después, los médicos decidieron completarlo con parches donde, señala, "ahí sí que dijeron que era fentanilo".

Ynma Fernández tuvo un linfoma de Hodgkin en 2011 que le dejó un terrible y crónico dolor lumbar. El hematólogo le propuso los parches de fentanilo. "Era lo mejor que yo había probado, porque no sólo desaparecía el dolor, es que no me cansaba, yo podía venir de trabajar y irme a correr una maratón. Sensación de felicidad extrema ¿Quién no se va a hacer adicto a algo así?", comenta.

Seguimiento cero

Ynma asegura que en ningún momento el médico le avisó de que el opioide sintético le podría causar adicción. Al cabo de cinco o seis meses ya no le hacía efecto y el médico le subía la dosis continuamente: "Me dijo, porque me acordaré siempre: 'No te preocupes, que si te dejan de hacer efecto tenemos de 25 de 50 de 75. Tú tranquila'".

Albert, por su parte, asegura que no tuvo "ningún seguimiento". Cuando su madre preguntó al médico sobre un posible efecto adictivo, afirma que el doctor respondió que "por las características psicológicas de su hijo, pueden estar tranquilos".

Una respuesta que, según el doctor Abejón, es "un poco osada": "Si quieres decir eso, tienes que valorar al enfermo. Todo el paciente que vaya a ser tratado con un opioide mayor tiene que pasar una revisión, unos test psicológicos en el que puedas ver qué probabilidad tienes real de ser adicto a una sustancia".

De paciente a adicto

Ocho o nueve meses después de tomar fentanilo, Albert ya era adicto. "Había noches en las que me tomaba hasta casi una caja", afirma este hombre, que confiesa que para conseguir más dosis mentía a los farmacéuticos.

Ynma, por su parte, ha llegado a ponerse ocho parches de 100 microgramos cada uno: "Pienso que me podría haber muerto porque yo los tenía indefinidos", señala.

Albert e Ynma se conocieron por un llamamiento que hizo ella en redes sociales cuando le retiraron la medicación. Se conocieron y así ella ingresó en una clínica de Barcelona. Ahora él afirma que no volvería a tomarlo nunca: "Ahora mismo, si tuviera la peor crisis de dolor de mi vida, de esto que lloras, que te pegas a ti mismo, y tuviera una piruleta de fentanilo en la mano, la tiraría".

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido.

*Puedes ver el programa completo de Equipo de Investigación 'Fentanilo: la amenaza invisible' en atresplayer.