Esta noche, en laSexta
Hoy, Equipo de Investigación se adentra en el negocio del grafiti: trenes paralizados, millones en daños y el rastro de banksy
Esta noche, Glória Serra entra en el mundo de los "treneros" y muestra cómo operan los jóvenes que detienen convoyes en marcha para pintarlos. Además, viaja a Reino Unido para seguir la pista de Banksy y del multimillonario fenómeno creado alrededor de su figura.
Esta noche, en laSexta, Equipo de Investigación estrena Grafitis: delito y arte, un reportaje que se adentra en uno de los fenómenos urbanos más polémicos y desconocidos de Europa.
Cada día se registran en España una media de once "palancazos": jóvenes que accionan el freno de emergencia de un tren en marcha para detenerlo y pintar los vagones en apenas unos minutos. Una práctica que pone en riesgo la circulación ferroviaria y que provoca pérdidas millonarias.
Las cámaras del programa acceden a vídeos grabados por los propios autores, entran en grupos donde se organizan estas acciones y acompañan a maquinistas, policías, equipos de limpieza y pasajeros que han vivido estos ataques en primera persona.
La investigación analiza el impacto económico del fenómeno: solo Renfe destina más de 11 millones de euros anuales a la limpieza de pintadas y reparación de convoyes vandalizados. Y recoge además el testimonio del padre de un joven fallecido mientras pintaba en el metro de Londres y muestra cómo algunos grupos españoles recorren Europa buscando pintar trenes. En países como Polonia, este tipo de acciones puede castigarse incluso con penas de prisión.
Pero el reportaje también muestra la otra cara del grafiti: artistas urbanos que han pasado de pintar ilegalmente en la calle a vender obras en galerías por miles de euros. Y sobre todos ellos sobresale un nombre: Banksy.
Los reporteros viajan a Reino Unido para seguir su rastro. Desde Ucrania hasta Londres reconstruyen cómo el grafitero anónimo convirtió unas simples pintadas ilegales en un fenómeno global que mueve millones de euros. Un negocio creado alrededor de su figura: museos no autorizados, subastas millonarias, merchandising, robos de murales y empresas especializadas en arrancar obras callejeras para venderlas a coleccionistas privados.
Dos investigaciones coinciden en apuntar la posible identidad real de Banksy y revelan cómo el anonimato se ha convertido en una poderosa herramienta de marketing.
Grafitis: delito y arte plantea una pregunta incómoda: ¿dónde termina el vandalismo y empieza el arte?