Hasta 16 horas diarias
Los yates de lujo de Ibiza, otro nivel de propinas: hasta 10.000 euros a la semana a cambio de jornadas maratonianas
Javier, chef, y María, azafata, cuentan a Equipo de Investigación su experiencia como miembros de la tripulación de yates de lujo. Hablan de cuantiosas propinas de miles de euros, a cambio de jornadas que pueden llegar a 16 horas diarias: "No es oro todo lo que reluce".
En el puerto de Ibiza, donde cada temporada se reparten millones de euros en propinas, los precios se disparan. Alquilar un yate puede costar 220.000 euros a la semana. Algunos cuentan con gimnasio, sala de masajes y una tripulación de doce personas.
En una de las empresas que los alquilan afirman que más o menos se espera un 10 por ciento de propina para la tripulación "si todo se pasa bien", lo que podría equivaler a unos 21.000 euros. Respecto a si el reparto se hace de manera equitativa para toda la tripulación, apuntan que "a veces al capitán le toca un poco más".
Los turistas más generosos en sus propinas, según la empresa, son los americanos, mientras que los españoles "son los peores": "Cuando hay clientes españoles ya sabemos que al 5% llegamos". De este modo, un día de propina para cada miembro de la tripulación puede alcanzar los 1.000 euros.
Trabajan hasta 16 horas diarias
Javier es chef en uno de estos yates de lujo. Los reporteros lo encuentran preparándose para la llegada de sus nuevos clientes, que van a celebrar un cumpleaños.
Sin embargo, Javier asegura que "no es oro todo lo que reluce" en su trabajo, ya que trabajan hasta 16 horas diarias y "hay veces que no tenemos ni breaks". Como contrapartida, apunta que puede llegar a recibir en propinas más de lo que cobra con su salario.
10.000 euros en propinas en una semana
María, por su parte, tiene 26 años y lleva seis trabajando como azafata en yates de lujo, entre ellos uno que costaba un millón de euros a la semana. Tenía una tripulación de 25 personas, helicóptero y hasta submarino.
Su trabajo implica muchas horas, hasta el punto de que sostiene que "si nuestro salario lo dividimos entre las horas que hacemos, no nos sale tan bien por hora". En su caso, recibe propinas de 6.325 euros por una sola semana y ha llegado a cobrar hasta de 30.000 por tres semanas.
Esa propina, explica, la recibe el capitán, que después la distribuye entre el resto de la tripulación vía transferencia bancaria. María afirma que todo lo que gana lo tributa en España. Su gestor se ocupa de justificar cada día del año dónde ha estado y "en función de esto, él hace su magia".
En este sentido, apunta que "si España tiene un acuerdo con ese país, como Francia, yo no pago impuestos sobre los días que he estado trabajando en ese país".