Repulsivo y condenable
Las indignantes declaraciones de vendedores de burundanga: "Tú coges una pizca, se la echas y luego otro poco, matarla no la vas a matar"
El contexto La Roca se adentra en el mayor supermercado de droga de Europa, donde habla con vendedores de la conocida como 'droga zombie'. Hay quienes incluso la transportan en bicicleta. "Si te pasas con una piba, no la van a hacer caso", expresa un vendedor.
La Roca se adentra en el mayor supermercado de droga de toda Europa y consigue hablar con vendedores de burundanga, la conocida como 'droga zombi' o el 'aliento del diablo'. La escopolamina, popularmente conocida como burundanga, es la droga de los violadores, con la que la víctima pierde la capacidad de recordar lo sucedido. Se emplea bajo prescripción médica y controles estrictos como sedante, antiespasmódico o para prevenir náuseas, pero fuera de esos contextos provoca desorientación, somnolencia, confusión, pérdida de memoria y de capacidad de reacción.
En apenas dos kilómetros cuadrados se mueven cada año millones de euros con el narcotráfico. Allí, las operaciones policiales son constantes y cuando un grupo criminal cae, siempre hay otro que recoge su testigo.
En un momento dado, alguien grita. Es un machaca toxicómano a las órdenes de los clanes de la droga que no duda en ofrecer sus servicios. "Te deja que al día siguiente no te acuerdas de nada, hermano, y si lo mezclas con alcohol, puedes hacer lo que quieras", afirma, en referencia a la burundanga. Así, se desplaza hasta una casa donde dos drogodependientes fuman base de coca, una droga barata y devastadora. En ese momento no disponen de burundanga, pero la conseguirán.
Ya por la noche ofrecen al periodista de La Roca comprar la droga por 50 euros. "Tú coges como la sal, una pizquita, y se la echas. Cuando veas que se le revuelven los ojos, le echas otro poquito. Matarla no vas a matarla", declara un vendedor.
"Si te pasas, no la van a hacer ni caso"
El mercado llega a tal punto que ya no hace falta desplazarse a zonas marginales para hacerse con este terrible droga, hay repartidores en bicicleta que la llevan a las casa. "Si te pasas con la piba, no la van a hacer ni caso. Y luego que se lo detecten en el cuerpo es imposible", defiende un vendedor en un mensaje.
Además, al quedar con otro en persona, este asegura que la víctima "no pierde el sentido, sino que se queda zombie". "Tiene mucha desorientación, pero te va a hacer caso en todo lo que quieras y luego no se va a acordar absolutamente de nada. A mí me lo piden mucho. La gente quiere hacer muchas maldades", manifiesta.
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