Toma las riendas
Defensa, energía y medicamentos: los grandes retos que Europa quiere dejar de tener en manos de otros
Los detalles Para poder tomar decisiones propias, Europa está reforzando sus capacidades en defensa, impulsando la producción de energía renovable y asegurando la fabricación de medicamentos estratégicos, con el objetivo de no depender de terceros en momentos críticos ni dejar su seguridad y bienestar en manos ajenas.
Europaha pisado el acelerador. Está fabricando armas y munición al ritmo más alto en décadas. Las imágenes lo dejan claro: fábricas funcionando a pleno rendimiento y nuevas plantas levantándose en tiempo récord.
Un ejemplo clave es Rheinmetall, el gigante alemán de la defensa. Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022 ha construido cinco nuevas fábricas y, en poco tiempo, fabricará más proyectiles de artillería de 155 milímetros que toda la industria de defensa de Estados Unidos.
No es el único caso. Leonardo, la gran empresa italiana del sector, ha aumentado su plantilla casi a la mitad. Y los datos lo confirman: las principales compañías de armamento europeas han disparado su producción en los últimos años.
¿El motivo? Europa quiere ser independiente en defensa.
Más gasto militar para depender menos de EEUU
La Unión Europea gastó el año pasado 560.000 millones de dólares en defensa, el doble que hace una década. Y las previsiones apuntan a que en 2035 ese gasto equivaldrá ya al 80% del presupuesto del Pentágono.
Europa sigue dependiendo de Estados Unidos para cuestiones clave como el apoyo satelital, los cazas más avanzados o los drones de largo alcance, pero el cambio de rumbo es evidente. Según 'The Wall Street Journal', el giro hacia la autosuficiencia en defensa está ya muy avanzado.
Y hay dos razones que han acelerado este proceso:
- La guerra de Rusia contra Ucrania.
- La vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca, con una política exterior imprevisible.
Ante ese escenario, Bruselas ha decidido invertir más… y hacerlo rápido.
Sin ejército común, pero con un objetivo claro
La Unión Europea no tiene un ejército propio, pero sí un plan: que los países estén preparados para defenderse de aquí a 2030.
El gasto militar europeo no ha dejado de crecer en los últimos 20 años. La estimación para 2025 es de 381.000 millones de euros, una cifra histórica. El mensaje es claro: Europa quiere dejar de depender de otros en cuestiones estratégicas.
Energía: la lección que dejó Ucrania
La guerra también destapó otro gran problema: la dependencia energética.
En 2020, el 58% de la energía que se consumía en la Unión Europea se producía fuera de la UE. La dependencia del gas ruso se convirtió en una debilidad estratégica.
La respuesta europea ha sido doble:
- Diversificar importaciones y reducir la dependencia de Rusia.
- Impulsar con fuerza las energías renovables.
El resultado: 2023 fue un año récord para la energía solar, con un 60% más de producción que en 2020.
Medicamentos: autonomía para proteger la salud pública
Tercer pilar clave: los medicamentos. La Unión Europea quiere garantizar la salud pública y reducir la dependencia de terceros países. Para ello, ya se están tomando medidas concretas:
- Compras conjuntas entre países.
- Más inversión para aumentar la producción de medicamentos en Europa.
- Creación de reservas estratégicas.
Especial atención a fármacos esenciales como antibióticos, insulina, vacunas y medicamentos para enfermedades crónicas, para garantizar su disponibilidad incluso en situaciones de crisis.
Una Europa distinta, nuevos retos
Han pasado más de cuatro décadas desde que España entró en la Unión Europea. La Europa de entonces ya no existe. El contexto global ha cambiado y Bruselas lo tiene claro.
Europa no puede permitirse que cuestiones estratégicas como la defensa, la energía o los medicamentos sigan estando en manos de otros.
Ser autosuficiente ya no es solo una idea. Es uno de los grandes retos que marcarán el futuro de la Unión Europea.
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