24 horas de control

Dentro del centro de control que vigila la línea Madrid-Sevilla: cómo operan y por qué no captaron de inmediato la magnitud del accidente de Adamuz

Los detalles Con decenas de pantallas, cámaras y sistemas de control, los operadores supervisan más de 11.000 kilómetros de vías y cientos de trenes, pero incluso con toda esa información, la magnitud del choque en Adamuz solo quedó clara cuando alertaron los propios trenes.

El accidente ferroviario de Adamuz ha dejado claro algo que muchos no imaginan: aunque los centros de control vigilan la red las 24 horas, no siempre se percibe de inmediato la gravedad de lo que pasa en las vías.

Este lunes, en una rueda de prensa de más de dos horas, Óscar Puente y los responsables de Renfe y Adif explicaron cómo se gestionó el choque. Ya se descartan fallos humanos, problemas de mantenimiento, falta de inversión u obsolescencia, pero todavía no saben ni el momento exacto del accidente ni las causas concretas. Lo único que admiten es que es una "posibilidad innegable" que algo afectó al estado de las vías.

¿Por qué no supieron de inmediato lo grave que era?

Desde el centro de control de Madrid, en Atocha, que supervisa la línea Madrid-Sevilla por donde circulaban los trenes, se vigila la red por secciones o bloques, no metro a metro. Las pantallas muestran en qué sección está cada tren y hacia dónde se dirige, pero no su ubicación exacta. Los trenes tienen GPS, pero a esas velocidades siempre hay pequeñas imprecisiones. Por eso, aunque los operadores pueden saber aproximadamente dónde está cada convoy, no siempre perciben un accidente grave hasta recibir la información directa de los trenes, en este caso de la interventora.

En estos centros se recopila y vigila todo tipo de información: la localización de los trenes, el estado de las vías, la energía, las incidencias y las rutas alternativas. En puntos críticos como andenes, pasos superiores o túneles, también hay cámaras de vigilancia. Incluso de noche, cuando se realiza el mantenimiento, todo se coordina desde aquí.

En España hay 20 centros de control ferroviario, de los que cuatro se dedican a la alta velocidad. Entre todos, supervisan más de 11.000 kilómetros de vías, casi 1.500 estaciones y todos los trenes que circulan. Cada año, gestionan más de 1,8 millones de viajes.

Desde uno de estos centros se hizo la llamada que permitió darse cuenta de la magnitud del choque. Como explicaron los responsables de Adif, la tecnología ayuda, pero no siempre refleja al instante lo que pasa en las vías. Fue la información directa de los trenes la que permitió entender que el accidente en Adamuz era gravísimo.

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