Vuelve la Artemis II

El regreso imposible del Apolo 13, la desintegración del Columbia o Neil Armstrong salvando la Gemini 8: los problemas de las otras vueltas desde la Luna

¿Por qué es importante? No hay un vuelo rutinario en el espacio, porque un error mínimo puede acabar en tragedia. Por ejemplo, la Space Shuttle Columbia se desintegró porque un trozo de espuma aislante dañó el sistema de protección térmica. En uno de los mayores desastres de la historia aeronáutica norteamericana.

La historia de los viajes espaciales nos demuestra que cada regreso a la Tierra es una operación de alto riesgo. De hecho, la reentrada a la atmósfera de las aeronaves es uno de los momentos más delicados.

Por ejemplo, siete tripulantes murieron en el regreso de la nave Space Shuttle Columbia a la Tierra. La nave se desintegró a 16 minutos de aterrizar. En uno de los mayores desastres de la historia aeronáutica norteamericana, el problema arrancó en el despegue. En ese momento, un trozo de espuma aislante dañó el sistema de protección térmica.

El aire caliente golpeó el borde del ala izquierda, debilitando el sistema de protección térmica. El Columbia se fragmentó sobre los estados de Texas y Luisiana. La causa, lo que acabó originando esta tragedia, empezó solo 82 segundos después del despegue de la nave. Fue entonces cuando un trozo de espuma aislante se desprendió del tanque externo.

A raíz de este accidente, la NASA rediseñó el tanque y las siguientes misiones se limitaron a vuelos hacia la Estación Espacial Internacional para que los astronautas pudieran refugiarse.

"Recuperando el control de la nave"

A Neil Armstrong lo conocemos por ser el primer hombre en llegar a la Luna, pero tres años antes había salvado la misión Gemini 8. "Estamos recuperando el control de la nave", le escuchamos decir.

Porque, tras el acoplamiento orbital, las dos naves unidas empezaron a girar cada vez más rápido, hasta una vez por segundo. Neil Armstrong y David Scott sufrieron mareos extremos y visión borrosa, pero consiguieron hacer un aterrizaje de emergencia en el Pacífico.

"Houston we've had a problem"

"Houston we've had a problem" es una de las frases más conocidas del mundo y está ligada al regreso imposible del Apolo 13. Una explosión en el tanque de oxígeno comprometió la pérdida de energía y oxígeno. La tripulación dependía del módulo lunar que no estaba diseñado para llegar a la Tierra, pero también lograron amerizar en aguas del océano Pacífico.

Solo un año después, vivimos otro aterrizaje complicado para la serie Apolo, el del Apolo 15 después de pasar 12 días en la Luna. Durante el amerizaje, una de las tres paracaídas principales de la cápsula no funcionó correctamente y colapsó a unos 1.825 metros de altura. La cápsula cayó al océano 5 km más abajo, pero no hubo que lamentar bajas.

Rusia también ha tenido fallos

Pero no solo la NASA ha tenido problemas. La nave rusa Soyuz logró aterrizar perfectamente, pero al abrir la cápsula descubrieron que la tripulación estaba muerta. Murieron asfixiados cuando estaban reentrando en la Tierra. Todo porque una válvula de ventilación se abrió y la cápsula perdió presión en menos de dos minutos. En definitiva, no hay un vuelo rutinario en el espacio, porque un error mínimo puede acabar en tragedia.

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