caos en México
Tras la salida de un narco llega la guerra: cómo extraditar o matar al líder de un cártel provoca un vacío de poder que genera caos
¿Por qué es importante? Los narcos han tomado las calles en México tras la muerte a tiros de 'El Mencho' desatando el caos y el miedo, porque el poder de los cárteles es total.
Los narcos han tomado las calles en México tras la muerte a tiros de 'El Mencho' desatando el caos. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha llamado a la calma asegurando que las fuerzas armadas están garantizando la paz y la seguridad. Pero hay miedo porque el poder de los cárteles es total. 175.000 personas trabajan para una red de organizaciones criminales que van desde el narcotráfico a la prostitución, a la extorsión a políticos o al tráfico de personas y, muchas veces, nacen del propio ejército.
Con 'El Mencho' han caído en una década tres de los capos más poderosos de México. 'El Chapo Guzmán' hace justo 12 años se fugó de una cárcel de alta seguridad por un túnel excavado debajo de la ducha. Volvió a ser capturado y condenado a cadena perpetua pero sus hijos continúan su legado. Y fue la traición de uno de ellos lo que permitió precisamente la detención en Texas de 'El Mayo' Zambada, otro de los líderes del cartel de Sinaloa, al bajar de un avión privado. Entonces se ofrecían por él 15 millones de dólares.
Extraditar o matar al líder de un cártel no acaba con los problemas, al contrario, provoca un vacío de poder que siempre genera una guerra para decidir quien será el nuevo jefe. Esta guerra puede ser entre cárteles rivales que luchan para quedarse con ese territorio que ahora no tiene dueño o, incluso, dentro del propio cártel para definir quién será el nuevo líder. Lo que nunca falla es que tras la salida de un narco, llega una guerra.
Cuando Estados Unidos logró extraditar a 'El Chapo Guzmán' muchos se frotaban las manos pensando que el final del Cártel de Sinaloa estaba cerca. Nada más lejos de la realidad. Hoy sigue operativo y es aún más escurridizo que antes de esa detención. Ante la ausencia del líder se declaró la guerra: 'Los Chapitos' (los hijos y sus seguidores) contra el grupo que defendía Ismael 'El Mayo' Zambada.
En juego en esta guerra estaba dominar el grupo narco más importante en aquel momento. Los asesinatos en Culiacán y el Norte de Sinaloa fueron una constante durante años, y no hubo un ganador. El cártel pasó a tener varios jefes y una estructura más fragmentada que les hace más escurridizos.
Años después, la guerra interna tuvo un episodio inesperado. Un hijo de 'El Chapo Guzmán' se subió a un avión con 'El Mayo' Zambada y le llevó engañado a Estados Unidos para entregarse a la Policía junto a él. Una traición que provocó otra guerra que aún hoy sigue dejando calles ardiendo. Una lucha que ha generado cientos de asesinatos, secuestros, desapariciones y una región paralizada económicamente.
La muerte de 'El Señor de los Cielos' en 1997 provocó también una guerra interna en el Cártel de Juárez que se notó desde Chihuahua hasta la frontera con Estados Unidos. Se produjo una lucha interna en el cártel en la que muchos de los líderes intermedios murieron. Y eso lo aprovechó el cártel rival: Jalisco Nueva Generación ganó la guerra porque el cártel rival se había debilitado solo. En 2010 el Ejército Mexicano mató a Nacho Coronel y el Cártel Jalisco Nueva Generación volvió a hacerlo: aprovechó el vacío de poder para quedarse con la zona. De esta forma, acabar con el narco jefe no siempre asegura acabar con el cártel.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.