Cesa su labor en Tenerife

Los motivos por los que el Ángeles Alvariño cancela la búsqueda de Anna y Tomás Gimeno

En un informe, la autoridad judicial ha detallado incluso con gráficos por qué es "imposible" continuar con las labores de búsqueda.

Tomás Gimeno se arrojó al mar. "No queda duda", según expone el jefe de Investigación de laSexta, Manuel Marlasca, pero encontrarlo será casi misión imposible. Así lo ha determinado la autoridad judicial de las Islas Canarias, que ha cesado la búsqueda del presunto asesino de Anna y Olivia por la complejidad de hallar su cadáver.

El Tribunal Superior de Justicia ha aportado todos los detalles de cómo se ha desarrollado la búsqueda y por qué el Alvariño no puede continuar con las labores.

En un informe inédito ha explicado las cuestiones técnicas que han llevado a paralizar el proceso por ser "ineficaz" para encontrar más pistas de las que ya han conseguido hallar, además de suponer un peligro para el propio robot de búsqueda.

La autoridad judicial explica que la búsqueda se ha definido por canales de apenas cuatro metros de anchura. Ha sido una búsqueda exhaustiva, y el tiempo o los medios no podrían mejorarla. Te explicamos los motivos:

- Se han cubierto 700 metros de la deriva pudiéndose asegurar al 100% que el cuerpo no se encuentra en esa zona.

- A partir de este punto, la orografía es muy escarpada. Tiene barrancos y grietas de gran profundidad. En total, el robot tiene que trabajar en tres dimensiones.

- Es una zona crítica para poder operar con el sonar por el altísimo riesgo de pérdida del mismo.

- Lo más probable es que a Gimeno lo arrastrara la corriente. La longitud de la deriva se estima en 14 km y el avance de exploración del rov sería de una línea perpendicular por hora en las mejores zonas, lo que equivale a 20 metros de avance por hora. La exploración de los 14 km de deriva con este método es completamente inabordable. Si bien para buscar en zonas más localizadas el rov es la herramienta ideal, no lo es cuando se trata de zonas muy amplias y tan poco delimitadas.

No obstante, la teoría del suicidio parece inequívoca. Tomás Gimeno se tiró al agua utilizando las dos botellas de oxígeno para bajar lo suficiente como para no poder retornar a la superficie sin ellas.

A pesar de que se prevé que también utilizó un cinturón de plomos, ese peso no sería suficiente como para lastrarlo sin que se viera afectado por las corrientes marinas. Por este motivo, el cadáver podría encontrarse fuera de las posibilidades de búsqueda.

No obstante, no se descarta que el cuerpo sin vida del padre de Anna y Olivia se encuentre en la zona en la que han rastreado, dada la orografía de la zona, que tiene barrancos y grietas de hasta 700 metros de profundidad a los que el sonar no puede acceder.

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