No como en Francia
Ana Belén desvela que lleva toda su vida "luchando contra la inseguridad": "Esta profesión en este país te hace sentir en la cuerda floja"
"Trabajamos con cosas muy, muy sensibles que al mismo tiempo, a mí por lo menos, me producen inseguridad. ¿Qué quieres que te diga?", reconoce Ana Belén ante Aimar Bretos. Pero hay algo en la profesión y en este país que hacen que se sienta permanentemente "en la cuerda floja".
Después de 38 películas, 32 obras de teatro, una treintena de discos e innumerables canciones que se han convertido en auténticos himnos, Ana Belén reconoce ante Aimar Bretos que la inseguridad se le cuela "todo el tiempo". "Es que cuando lo digo veo en las caras que no se lo creen, pero sí, hay mucha inseguridad", insiste en La Noche de Aimar. Aunque también hay tozudez, admite, y por eso lleva "toda la vida luchando contra eso".
Pero también hay otro factor muy ligado a cómo se gana la vida la artista, que lleva desde niña sobre los escenarios y las tablas y delante de las cámaras: "En esta profesión y en este país hay algo que cada vez que empiezas nuevos trabajos o estrenas es como si fuera el primero, cosa que por un lado es terrorífica, porque te hace estar ahí en una cuerda floja". A veces, envidia "lo fácil que lo tienen en Francia": "Ahí tienen un actor. Y ese actor es amor y pasión y respeto por toda su vida. Aquí te lo tienes que ir ganando en cada trabajo".
Sí, ella sigue sintiendo que tiene algo que demostrar, pero no lo considera algo necesariamente negativo, porque la obliga a no relajarse. "En esta profesión, si te relajas, malo", comenta. Pero diferencia ese tipo de relajación con el, por desgracia, lujo, de trabajar con tranquilidad.
"Otra cosa es cuando decimos los actores hay que relajarse y hay que trabajar desde el relax y la estabilidad. Vale, trabajo como actor, pero luego la profesión no te permite relajarte. Si estamos trabajando con sentimientos, pasiones, ¿cómo te vas a ni a relajar ni a columpiar en eso?", se pregunta.
Hay que estar "alerta y vivo", opina. "Trabajamos con cosas muy, muy sensibles que al mismo tiempo, a mí por lo menos, me producen inseguridad. ¿Qué quieres que te diga?", admite ante Aimar Bretos.