En la cuna
El dolor de María Galiana al perder a su bebé de muerte súbita: "En esa época nos educaban en la renuncia, me conformé"
María Galiana recuerda cómo su segundo hijo murió a los pocos meses de muerte súbita en la cuna. Un duro golpe que, según explica, en esa época se tomaba de una forma más natural, ya que las mujeres tenían hasta ocho hijos.
María Galiana recuerda con Aimar Bretos en La Noche de Aimar cómo su marido la apoyó en todo momento, incluso, cuando decidió pedirse una excedencia para hacer un pequeño papel en Madrid teniendo cinco hijos. "Amigos mios que me han dicho, 'qué pena que se haya muerto quien más disfrutaba con tus éxitos", destaca María Galiana en este vídeo, donde Aimar Bretos señala que es una bonita frase.
Un emotivo momento, que hace que Galiana se emocione al hablar de su marido, Rafael: "Se me saltan las lágrimas". "Solo ver la cara de mi marido cuando me dieron el Goya merecía la pena totalmente", asegura. "He tenido esa suerte, entonces, claro, no he tenido que luchar nada, simplemente he vivido mi vida", destaca la actriz, conocida por interpretar a la abuela Herminia en la serie 'Cuéntame'. Galiana reconoce que echa mucho de menos a Rafael: "Mis amigos me dicen que tengo a mis hijos, pero mis hijos no son mis amigos, fundamentalmente lo que echo de menos es hablar con mi marido".
Uno de los peores momentos que pasó el matrimonio fue la pérdida de uno de sus hijos siendo tan solo un bebé. "Os pasó la peor pesadilla de los padres, la muerte súbita de un bebé en la cuna a los tres meses, ¿cómo se supera eso?", pregunta Aimar Bretos a la actriz, que afirma que "lo aceptas por varias razones".
"En mi época tener hijos era lo normal, todos mis amigos, tuvieran la ideología que tuvieran, tenían cuatro, cinco, seis y hasta siete hijos como algo normal", recuerda la actriz, que explica que "cuatro hijos era lo mínimo". "Cuando me murió el niño, que era el segundo, mi abuela, a la que también se le habían muertos dos, me dijo, 'angelitos al cielo, y ropita al arca, hija'".
Y es que María Galiana explica que "era lo que se decía cuando lo normal era decir he tenido siete hijos, me vienen cinco". Es decir, que se muriera algún hijo en una época en la que se tenían tantos era lo normal, por lo que las mujeres eran educadas en la "renuncia" y el "conformismo". "Yo no tenía esa mentalidad, pero lo había escuchado", explica Galiana, que destaca que se le "había educado en la renuncia". "No era la rebeldía que te da de '¿por qué me ha pasado esto a mí?, sino, 'he tenido la mala suerte de que he sido una de las madres que ha perdido un hijo'", explica María Galiana, que recuerda que se conformó: "Esa es la palabra, pensando que tú no tienes por qué ser distinta ni por qué ser elegido para lo bueno, eres para lo bueno y para lo malo, y si te toca lo malo, te tienes que aguantar".
"Es un problema de carácter", asegura la actriz, que explica que la "educaron en esa fortaleza de hacerle frente a las cosas malas".