En La Noche de Aimar
La reflexión de Aimar Bretos frente a Ana Belén: "Hay gente que parece que es buena y luego te la cuela"
Ana Belen se confiesa ante Aimar Bretos como una persona "conscientemente esperanzada", pero reconoce que a veces, "cuesta seguir". La suerte de su vida es que siempre se ha rodeado de amigos que nunca le han traicionado, pero el presentador cree que en ocasiones "hay gente que parece que es buena y luego te la cuela".
Con el plató todavía en silencio y apenas iluminado, Ana Belén irrumpe en La Noche de Aimar poniendo voz, a capela, a uno de los versos más reconocibles de la música española: "España, camisa blanca de mi esperanza". Bastan unos segundos para transformar el arranque del programa en un momento íntimo y cargado de simbolismo. Frente a ella, Aimar Bretos no duda en definir la canción como "el himno de España con letra".
La artista explica después el origen de este tema compuesto por Víctor Manuel y nacido, según cuenta, de varias motivaciones personales y políticas. "La escribió por muchas razones", relata. Entre ellas, una especialmente llamativa: "Para contraponerla a otra canción horrorosa que habían escrito unos belgas y que se titulaba 'Que viva España'".
La cantante desvela que el compositor también tomó como referencia una canción italiana de autor titulada 'Viva l'Italia', que ella misma acabaría interpretando tiempo después en castellano. "Decía 'Viva la Italia que trabaja'", explica durante la entrevista. A partir de ahí, Víctor Manuel incorporó además un verso modificado del poeta Blas de Otero: "España, camisa limpia de mi esperanza". De esa mezcla de influencias surgió finalmente una composición que, según Ana Belén, "habla de todo lo que nos gusta y lo que no nos gusta de lo que somos".
La conversación deriva entonces hacia una reflexión mucho más personal. Bretos quiere saber si todavía "hay lugar para la esperanza" en un contexto social cada vez más crispado. La actriz responde sin dudar: "Yo soy una mujer conscientemente esperanzada". Aunque reconoce que "a veces cuesta seguir", defiende la necesidad de mantener una actitud activa frente al pesimismo.
"Hay que militar en la esperanza, en la alegría, en lo bueno que tenemos alrededor", afirma. Para Ana Belén, esa forma de mirar la vida también implica valorar "lo bueno que nos damos cada día y lo que la vida nos ofrece a cambio". En esa misma línea, reivindica la importancia de confiar en las personas honestas y apartarse de quienes actúan con mala intención: "Hay que confiar en la gente buena y desechar a la gente chunga, porque hay gente chunga".
"Hay gente que parece que es buena y luego te la cuela", reflexiona Aimar Bretos. Una observación que abre la puerta a hablar sobre las decepciones personales y profesionales.
Sin embargo, Ana Belén sorprende nal reconocer que nunca ha vivido una gran traición en el terreno personal. "A mí no me ha pasado", responde con naturalidad. Sí admite haber sufrido algunas desilusiones laborales, proyectos que parecían cerrados y terminaron cayéndose en el último momento. "Traicioncitas, miserias", las define entre risas, restándoles dramatismo.
La artista explica que, en ocasiones, simplemente le comunicaron que otra actriz encajaba mejor en determinado papel. "Dímelo, pero que parezca un accidente", bromea durante la conversación Aimar. Aun así, insiste en que se considera afortunada por el entorno que la rodea.
"Tengo la suerte de contar alrededor mío y alrededor de Víctor con grandes amigos y gente en la que confiar mucho", asegura emocionada.