Envejecimiento y éxito
Wyoming asegura compartir la misma visión sobre el envejecimiento que Gabilondo: "Aprendes que las gilipolleces ocupan demasiado espacio"
El presentador de El Intermedio visita La Noche de Aimar y reflexiona sobre el paso del tiempo, la vejez y y su particular manera de entender el éxito: "Mientras todos buscaban la cima, yo ya estaba viviendo bien".
El Gran Wyoming, presentador de El Intermedio, se sienta esta semana en el plató de La Noche de Aimar para repasar sus inicios, hablar sobre el paso del tiempo y reivindicar una manera de vivir alejada de las prisas.
Preguntado por la última vez que se rió de sí mismo, Wyoming responde fiel a su estilo: "Yo me tomo muy en serio, pero tengo un personaje que es un desastre. He estado siempre muy tranquilo; es lo que tiene ser un hombre honrado".
A sus 70 años, asegura no haberse vuelto ni más indulgente ni más radical. "Estoy exactamente igual, no he notado ninguna transformación. Quiero ser un mensaje de esperanza para todos aquellos que temen la senectud. Me encuentro absolutamente pletórico. La vida me ha ayudado, no he tenido grandes desastres y, de momento, toco madera".
Durante la conversación, el comunicador recuerda también una reciente entrevista de Aimar Bretos a Iñaki Gabilondo, con quien comparte una misma visión sobre el envejecimiento: "Aprendes a relativizar, entiendes que las gilipolleces ocupan demasiado espacio y que lo verdaderamente importante es darle sentido al fenómeno de estar vivo".
Sobre si hacerse mayor le provoca "miedo o pereza", Wyoming asegura tener "una cierta conciencia de inmortalidad". "Aunque sé que es falsa. Sé que voy a palmar, pero no lo tengo presente. Lo que intento ahora es no acelerar tanto", comenta.
El presentador recuerda además una de las etapas más felices de su vida: "Estuve ocho años trabajando en un bar de artistas, cuatro de ellos todos los días. La gente piensa que la calle, el bar o el teatro son un paso previo hacia Hollywood o hacia la cima...¡y no! Para mí, era la meta".
Wyoming rememora también sus inicios en la música y cómo muchos le comparaban con otros compañeros que habían alcanzado una mayor fama. "Me decían:'Mira hasta dónde ha llegado este y tú sigues aquí'. Y yo pensaba: '¿Cómo les explico que soy el hombre que mejor vive del mundo?'".