El contenido íntegro
La carta que el etarra Latasa envió a Garrido 25 años después de matar a su familia: "Fui el conductor satánico que llevó a la muerte a los tuyos"
Fernando Garrido muestra en Salvados la carta que el etarra arrepentido Latasa le envió pidiéndole perdón 25 años después de que matara a su familia. Gonzo y él leen su contenido íntegro.
Aunque ETA dejó de existir en 2018, las consecuencias de su violencia siguen presentes en quienes la sufrieron. En el programa 'El encuentro', de Salvados, Gonzo reúne las voces de Fernando Garrido, víctima del terrorismo, y Josemi Latasa, uno de los miembros de ETA que participó en el atentado en el que fueron asesinados los padres y un hermano de Garrido en 1986.
Latasa fue detenido y pasó por prisión. Años después abandonó ETA, criticó sus métodos y pidió perdón a las víctimas. En 2011, cuando se cumplían 25 años del asesinato de la familia de Garrido, decidió escribirle una carta después de leer en un periódico unas declaraciones del propio Fernando en las que aseguraba que, transcurrido un cuarto de siglo, ninguno de los "canallas" que habían cometido el atentado le había pedido perdón.
"Aquello me removió las tripas. Esto no puede ser. Voy a intentar hacerlo yo", recuerda Latasa que pensó en su conversación con Gonzo.
Para hacerle llegar la carta, Latasa se puso en contacto con Txema Urquijo, abogado con una larga trayectoria vinculada a las víctimas del terrorismo y a la búsqueda de escenarios de paz en el País Vasco. Su petición fue que la carta llegara a Garrido de forma discreta.
Garrido recibió aquella carta y su reacción fue de sorpresa. Su primera impresión, explica, fue "fuerte", aunque consideró que las palabras de Latasa eran sinceras.
"Le pedía perdón, pero le decía que no me perdonase, que no se lo estaba exigiendo, que eso era una cuestión suya, moral, religiosa o personal. Pero que sí le pedía perdón, porque necesitaba pedirle perdón", explica Latasa.
"El conductor satánico de aquel vehículo"
Durante el programa, Garrido muestra a Gonzo la carta que recibió 15 años antes. Explica que solo la leyó entonces y que volvió a hacerlo poco antes de la grabación de 'El encuentro'. Después, Gonzo lleva esa misma carta hasta Latasa, ya que Fernando se la había entregado durante el encuentro entre ambos.
El texto recoge la reflexión de Latasa sobre el atentado y sobre el daño causado. Gonzo comienza a leerla mientras Garrido hace lo mismo de manera paralela.
"Buenos días, Fernando. En parte, me alegro de que el tiempo haga más liviano tu dolor. Por otra parte, soy consciente de que el mismo estará a tu lado durante el resto de tus días. A mí, al revés que a ti, el dolor ha pasado de ser superficial a ser consciente y latente. En un principio y, amparado en la justificación, tan solo era como un acto que deseaba olvidar. Pero cada vez y con más frecuencia, es la confirmación de la gran equivocación que fue mi vida y del daño que causé con la materialización de mis actos", escribe Latasa.
En otro momento de la carta, reconoce que se pregunta por qué no tuvo esa reflexión antes de cometer el atentado, pero admite que "nada habría cambiado". "En vez de ser yo, sería otro el que lo habría realizado. El destino estaba marcado por aquellos que ordenaban las piezas de este juego tétrico que ha sido ETA", explica.
Y añade: "Con esto no quiero justificarme, ya que soy consciente de que yo era el conductor satánico de aquel vehículo que llevaba a la muerte a los tuyos".
La carta también recoge cómo Latasa convive con el recuerdo del atentado. Cuenta que, cuando va solo al monte y rememora lo ocurrido, toca una vértebra en la que quedó alojada una esquirla de metralla de aquella explosión. "Es entonces cuando se me revuelven las tripas y se me encoge el corazón", escribe.
Latasa termina la carta dejando claro que no espera que Garrido le perdone.
"No te pido que me perdonas, ya que estás en tu derecho de no hacerlo. Pero yo sí te pido perdón directamente, ya que indirectamente ya lo hice en público, no solo a ti, sino también a cada una de las víctimas de ETA. Quisiera que lo hicieras extensivo a todos aquellos que tú consideres oportuno y necesario. Sin más y, estando a tu entera disposición para aquello que desees, me despido con toda la humildad de la que soy capaz. Josemi Latasa".
Al volver a escuchar sus palabras, Latasa guarda silencio y se emociona. "Sí me acuerdo, sí", responde.
La respuesta de Garrido: "Si algún día quieres que nos conozcamos personalmente, estoy abierto"
La respuesta de Fernando Garrido llegó entonces en forma de otra carta. En ella agradecía a Latasa el gesto y le trasladaba que consideraba sincero su arrepentimiento.
"Buenos días, José Miguel. Yo soy muy breve siempre. Gracias por tu carta y por tu valentía. La veo sincera. Poco puedo decir, solo que es bueno rectificar, aunque sea tarde. Ojalá tus actos sirvan de ejemplo para que otros reflexionen y piensen. Si algún día quieres que nos conozcamos personalmente, estoy abierto", escribió Garrido.
Durante la conversación, Gonzo pone el foco precisamente en esa frase en la que Garrido dejaba abierta la posibilidad de conocerse personalmente. "¿Te sorprendió leer que Fernando se ofreciese a que en algún momento os pudierais conocer?", le pregunta a Latasa. "Sí, me sorprendió, sí", reconoce.
Latasa nunca volvió a escribirle, aunque esperaba poder encontrarse algún día con Garrido. En la entrevista, Gonzo recuerda que fue el propio Fernando quien dejó abierta esa posibilidad. Para Garrido, sin embargo, habían pasado los años: "De esto hace 15 años. Después ya no volví a pensar en el tema".
Ahora, ambos han aceptado compartir con Salvados cómo el terrorismo ha condicionado sus vidas. El programa se ha ofrecido a facilitar el encuentro entre los dos, víctima y terrorista, poniendo frente a frente a Fernando Garrido y Josemi Latasa para abordar una historia que comenzó con un atentado en 1986 y que, 25 años después, encontró en una carta una primera puerta hacia ese posible encuentro.