Salvados: el encuentro
"Cuidado con el niño": la petición de Latasa a su comando de ETA antes del asesinato a 'Yoyes' delante de su hijo de tres años
Latasa relata en Salvados cómo su comando recibió el encargo de matar a 'Yoyes' y qué ocurrió antes del crimen, cuando la víctima bajaba por las escaleras acompañada de su hijo de tres años.
Salvados aborda las consecuencias de la violencia de ETA a través de las historias de Fernando Garrido y Josemi Latasa en este programa, titulado 'El encuentro'. En 1986, ETA asesinó a los padres de Garrido y a uno de sus hermanos. Latasa fue uno de los ejecutores del atentado.
Años después de cumplir condena, Latasa abandonó ETA, criticó sus métodos y pidió perdón a las víctimas. Una carta dirigida a Fernando terminó abriendo la posibilidad de un encuentro entre ambos. Salvados se ofreció a facilitar ese acercamiento y, en el programa, los dos explican por separado cómo el terrorismo ha condicionado sus vidas y recorren el camino previo al momento en el que ambos se encontrarán cara a cara.
A mitad de la entrevista con Latasa, Gonzo aborda el asesinato de María Dolores González Catarain, 'Yoyes', también cometido por ETA. Las imágenes de archivo del programa sitúan el crimen en Ordizia, donde un reportero informa desde el cementerio y se muestra el depósito de cadáveres en el que se encontraba el cuerpo de la exetarra.
La organización había señalado previamente a 'Yoyes' como una "traidora". Latasa, que era de Ordizia y la conocía desde que era pequeña, explica que sus familias vivían puerta con puerta. El abuelo de 'Yoyes' tenía una tienda en el portal de al lado y él recuerda: "En las escaleras jugaba con las muñecas". Después, sus vidas tomaron caminos diferentes.
El comando al que pertenecía Latasa recibió el encargo de acabar con ella. Según explica, los responsables de la organización se lo comunicaron directamente.
Latasa recuerda que se encontró con varios miembros del comando cuando se dirigía al frontón. Estaban sentados en un banco y le explicaron que esperaban a Yoyes: "La estamos esperando, se me ha escapado al mediodía, pero a la tarde no se me escapa".
El momento que relata a continuación coincide con la llegada de 'Yoyes', que bajaba por las escaleras acompañada de su hijo de tres años. Latasa cuenta que, antes del asesinato, hizo una indicación concreta a los integrantes del comando: "Les dije que tuvieran cuidado con el niño, que lo apartaran".
Después se marchó al frontón. Allí permaneció mientras, según su propio relato, era consciente de que el asesinato iba a producirse. "Estaba negro, porque sabía lo que iba a pasar", afirma.
Latasa asegura que no terminó el primer partido. Salió del frontón y se dirigió a la cantina, donde se encontraba más gente. Fue allí donde un hombre que posteriormente sería concejal del PNV comunicó lo ocurrido: "Hostia, han matado a 'Yoyes'".
La noticia se extendió entre los presentes y, según Latasa, hubo distintas reacciones. "Hubo gente que dijo que ya era hora. Y otros que decían 'la que se va a armar'". También recuerda que el partido continuó y no fue suspendido: "La gente pasó olímpicamente de ella".