"Te retiras a los 37 y..."
Lola Fernández Ochoa, sobre la dificultad de encontrar otro empleo para los deportistas retirados: "Ya nadie te da la oportunidad"
Almudena Cid, Fernando Romay y Lola Fernández Ochoa denuncian en Salvados la precariedad laboral de los deportistas de élite, la falta de cotizaciones y las dificultades para conseguir una jubilación digna tras años representando a España.
La vida de un deportista de élite está marcada por años de entrenamiento, sacrificios y competiciones al máximo nivel. Sin embargo, cuando llega el momento de retirarse, muchos descubren que todo ese esfuerzo apenas tiene reflejo en su vida laboral y que no cuentan con una protección social suficiente para afrontar el futuro. Es una de las situaciones que aborda este programa de Salvados con Almudena Cid, Fernando Romay y Lola Fernández Ochoa, que explican a Gonzo las dificultades a las que se enfrentan los atletas cuando se apagan los focos. El programa de laSexta aprovecha un evento del COE celebrando los 30 años de Atlanta 1996 para reunir a estas grandes estrellas del deporte patrio.
"A nosotras nos extraen de nuestro núcleo familiar, con 14 años, y estás bajo un régimen de trabajo, de horas de entrenamiento, de prohibiciones, de obligaciones", plantea la exgimnasta en el programa de laSexta cuando Gonzo recuerda que uno de los compañeros de Romay llegó a decir que le daban ganas de "devolver la medalla de plata" al ver a la situación que se enfrentaba, prácticamente "rogando" por una pensión de jubilación.
Un sacrificio que, según reivindica Almudena, debería tener algún reconocimiento cuando llega la retirada. Su petición es clara: "Que cuando tú cuelgas tus punteras, tus raquetas o tus esquís, tu historial de vida y ese esfuerzo aparezca reflejado de alguna forma en tu vida laboral... y que no te lo recuerden solo las lesiones", reclama.
Cid recuerda que hay deportistas que han representado a España durante años y que, pese a ello, no cuentan con los periodos de cotización necesarios para acceder a una jubilación digna. Gonzo pone como ejemplo a Suso García Bragado, que participó en ocho Juegos Olímpicos y se retiró con 51 años, después de 32 años ligado a las citas olímpicas. "Es que aunque trabaje y esté dado de alta, no le dan los años", explica Almudena. El periodista apunta que, en esas condiciones, tendría que esperar "hasta los 80 y pico".
Romay y el Dream Team
La situación tampoco le es ajena a Fernando Romay. El exbaloncestista formó parte de la selección española que llegó a la final de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984, un equipo histórico en el que compartió vestuario con jugadores como Corbalán, Llorente, Solozábal, Margall, Epi, Fernando Arcega, Beirán, Andrés Jiménez, Juan de la Cruz y Fernando Martín.
Sin embargo, el éxito deportivo no ha garantizado una jubilación suficiente para todos sus integrantes. Cuando Gonzo le pregunta si hay compañeros de aquella generación que atraviesan dificultades económicas, Romay es contundente: "Sí, y no solo uno, ni dos".
Lola Fernández Ochoa denuncia que los deportistas son "falsos autónomos"
La exesquiadora Lola Fernández Ochoa advierte de que el problema no pertenece únicamente a generaciones anteriores. "El deportista de hoy en día sigue igual, el modelo sigue igual, la Ley del Deporte no ha cambiado", señala durante la entrevista.
Fernández Ochoa explica que muchos atletas tienen que asumir por su cuenta las cotizaciones a la Seguridad Social, aunque desarrollen su actividad bajo las directrices de una federación. "El deportista trabaja, ejerce su profesión y nadie cotiza por él. O sea, lo tienes que hacer tú. Digamos que somos falsos autónomos", denuncia.
Para ilustrar esta realidad, pone como ejemplo a una familiar, jugadora de la selección española de rugby, que recibe una beca básica. "Y es que con esa beca se tiene que pagar el psicólogo, si lo necesita, tiene que pagarse la gasolina, el comer... esas cosas. Entonces es que no te da".
La exesquiadora también denuncia la contradicción que existe dentro de las propias federaciones. Mientras que el personal administrativo y los responsables de estas organizaciones están dados de alta, los deportistas, no. "¿Y el payaso del circo?". Su conclusión es tajante: "Es que somos el payaso del circo".
"Igual que una federación elige al deportista que va a ser del equipo nacional, te dice a qué concentraciones vas a ir, te dice a qué competiciones vas a ir, te dice absolutamente todo, pero luego, descartan el tema de darte de alta como empleador", explica. "¿Quién tiene la culpa? El sistema. La Ley del Deporte. Hay que cambiar la Ley del deporte", insiste.
La lucha por una segunda fase de protección social
Aunque la aprobación del Real Decreto supone un avance para parte del colectivo, Almudena Cid insiste en que todavía queda mucho camino por recorrer. "Estamos luchando ya por la segunda fase, que realmente es la gorda, la que no han cobrado casi dinero, que estamos hablando de deportes que han tenido una beca irrisoria", explica.
La exgimnasta considera imprescindible que estos profesionales tengan cobertura tanto durante su carrera como después de retirarse: "Qué mínimo que estés protegido a nivel de lesiones, una vez retirado, y que estés protegido a nivel social".
La reivindicación cuenta con apoyos políticos y sindicales. Cid recuerda la jornada parlamentaria del 1 de octubre de 2024, en la que, según explica, todos los grupos políticos se mostraron favorables a buscar una solución porque "eran grandes desconocedores" de esta realidad. También señala el respaldo recibido desde la Seguridad Social, UGT y Comisiones Obreras.
Lola Fernández Ochoa, por su parte, advierte de que las consecuencias de esta desprotección van mucho más allá de las pensiones. Desde la Fundación Blanca reciben llamadas de deportistas que, después de dedicar años a la competición, se encuentran sin recursos y sin oportunidades laborales. La exesquiadora pone el ejemplo de quienes se retiran alrededor de los 37 años, cuando sus compañeros de generación llevan ya 15 años trabajando y acumulando experiencia profesional. "Y ya nadie te da oportunidades", lamenta. Su conclusión resume la reivindicación que comparten los tres deportistas: "Entonces, al deportista hay que cuidarle, pero hay que cuidarle de verdad".