Maruja Torres y David Trueba se unen a la conversación

Miguel Ríos, sobre la decepción que se ha llevado con Felipe González y Alfonso Guerra: "Estoy superofendido, creía en ellos a pies juntillas"

Miguel Ríos recuerda junto a Maruja Torres y Fernando Trueba en Salvados la ilusión que despertó el cambio político de 1982 y la estrecha relación entre la cultura y el socialismo, antes de expresar su decepción con Felipe González y Alfonso Guerra.

Miguel Ríos y Gonzo cambian de escenario para esta entrevista de Salvados y se sientan en la mesa de un bar en la que una vez estuvo a punto de morir el cantante atragantado con un piñón. A su conversación se unen dos amigos del artista: la periodista Maruja Torres y el cineasta David Trueba. Los tres recuerdan la ilusión con la que vivieron los primeros años de la democracia y el papel que desempeñaron muchos artistas en la defensa de un cambio político y cultural para España.

Su memoria se remonta a los años inmediatamente posteriores a la dictadura, cuando el rock and roll contribuyó a crear un espacio de libertad para una generación que empezaba a cuestionar las normas heredadas. Los domingos por la mañana, - en "tiempo de misa", recalca Gonzo- iban bailando el twist por la calle. "Yo tuve la suerte de ser joven (en esa época) y poder bailarlo y disfrutarlo", cuenta Maruja. "Ahí hay una cosa que es la invención de la juventud", destaca Trueba. Los tres recuerdan que, en tiempos anteriores, apenas existía una etapa intermedia entre la infancia y el trabajo.

En el caso de Miguel, lo esperado habría sido seguir los pasos de su padre, que trabajaba en un aserradero. Sin embargo, el rock and roll le abrió una puerta hacia una vida diferente y hacia una juventud que empezaba a reivindicar sus propios códigos culturales. "Nos enganchamos a una cosa que no entendíamos, pero sentíamos que estaba hecho para nosotros", añade. Maruja recuerda que su máxima aspiración era no vestirse como su madre y que por eso se cortaba "la falda por el chocho". El músico recuerda que 'Rock & Ríos' era "un peligro continuo".

El cambio político y social de 1982 fue para él un momento de liberación. "La gente joven estaba entrenada porque prácticamente dos veces por semana había una manifestación . Era una lucha constante entre el orden y la libertad que no se ha vuelto a repetir", señala Trueba. Miguel recuerda la victoria socialista como una explosión de entusiasmo colectivo. "Es tan acojonante el cambio de liberación que la gente se metió en la calle haciéndole el corte de mangas a Fraga", cuenta sobre el ambiente de aquellos días.

Los socialistas, rememora Maruja, hacía muchos eventos culturales "con escaparate". De hecho, Ríos recuerda que Alfonso Guerra le pidió permiso para utilizar 'Año 2000' como eslogan de las Juventudes Socialistas, con la frase "este es el tiempo del cambio". Además, el cartel electoral del PSOE de aquella campaña guardaba una llamativa semejanza con la portada del disco 'Extraños en el escaparate'.

El cantante afirma que se sintió honrado por aquella conexión entre su música y el proyecto socialista: "Yo creía firmemente". No le importaba que hubieran utilizado su imagen o su trabajo como inspiración: estaba convencido de que contribuía a una transformación necesaria.

Por eso le resulta especialmente doloroso mirar hacia atrás y comparar aquellas expectativas con la posición que, a su juicio, mantienen hoy Felipe González y Alfonso Guerra. Cuando Gonzo le pregunta por el cambio de discurso de ambos, Ríos no oculta su malestar. "Yo estoy superofendido porque creía en ellos", responde.

"Creía en ellos a pies juntillas porque yo estaba deseando que lo que estaban contando fuera verdad", explica Ríos.

"El error que cometemos es que votamos siempre por amor y hay que votar en legítima defensa", sentencia Maruja Torres.

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