"Y se pierde el control"
Teresa Rodríguez denuncia que obligan a los pacientes con cáncer de mama de Cádiz a ir a la concertada: "De ahí viene todo lo de los cribados"
Teresa Rodríguez relata en Salvados su experiencia con la sanidad concertada durante el diagnóstico de su cáncer de mama y denuncia la privatización de procesos que, a su juicio, dificulta el seguimiento de los pacientes.
La experiencia de Teresa Rodríguez con el cáncer de mama también le ha servido para comprobar en primera persona algunas de las carencias que, según denuncia en Salvados, lleva años señalando desde Adelante Andalucía sobre la sanidad pública andaluza.
"Fue todo muy bien a partir de que recalé en la pública, porque al principio me obligaron a ir a un centro concertado", explica. Según Rodríguez, los habitantes de su zona de Cádiz tienen que acudir "sí o sí" a ese centro y no pueden elegir inicialmente la sanidad pública.
"Allí mi experiencia no fue buena, no es un prejuicio mío político. Es que allí no me atendieron bien", sostiene. Por eso, dice, sintió "mucho alivio" cuando terminó en la Unidad de Patologías Mamarias del Hospital Universitario Puerta del Mar.
Su crítica no se limita a una experiencia personal. Rodríguez considera que los conciertos están cada vez más extendidos y que la atención a los pacientes se ha convertido en una cadena fragmentada entre empresas y servicios públicos y cree que de ahí viene todo el exándalo que hubo con los cribados del cáncer de mama en Andalucía.
Según explica, "hay cuatro empresas en medio del proceso" y detalla que una empresa realiza las mamografías, incluso desplazando un camión a los pueblos; posteriormente los resultados pasan a un centro público con listas de espera y otra empresa concertada se encarga de contactar con las pacientes cuando algo ocurre.
"Toda esa cadena de seguimiento de la enfermedad está tan troceada y privatizada que es difícil controlar todo el proceso", denuncia. Recuerda que anteriormente era el médico de cabecera quien mandaba realizar la mamografía, recibía los resultados y contactaba con el paciente.
Ahora, afirma, ese "troceo de los contratos" hace que haya "empresas que se están forrando" mientras se pierde el control sobre el seguimiento. Rodríguez asegura que lo ocurrido durante su propia enfermedad fue para ella "la confirmación" de problemas que ya había denunciado políticamente.
Entre ellos menciona incluso la falta de sustituciones durante las vacaciones de los profesionales de las unidades de cáncer. En una ocasión, relata, le advirtieron de que tendría que retrasar un ciclo de quimioterapia porque no había profesionales suficientes para administrárselo.