De incógnito
El susto de Chicote al ver a Noemí, su 'topo' en el Texu, infiltrándose en la cocina: "Casi me quedo frito"
El chef se ha infiltrado de incógnito en un restaurante de Gijón para comprobar su funcionamiento real antes del servicio. Sin embargo, lo que no esperaba era el inesperado encuentro con el "topo".
Alberto Chicote ha viajado hasta Gijón para analizar la situación del restaurante el Texu, un local que, según se explica, "ha perdido clientela, cuenta con una gestión complicada y con un equipo que trabaja bajo tensión constante".
Antes del servicio, el chef decide infiltrarse a escondidas durante la noche para observar el estado real de las instalaciones cuando nadie está presente. Su primera parada es la cámara frigorífica, donde detecta varias irregularidades.
"Aquí hay algo que no debería estar nunca: una olla de aluminio utilizándose como recipiente de conservación", comenta el chef, que también señala diferencias evidentes en la limpieza de la cámara: "Se nota dónde se ha hecho una limpieza a fondo y dónde se ha hecho para cubrir el expediente".
Durante su inspección, Chicote observa la presencia de productos congelados como langostinos pelados, coliflor, guisantes o judías verdes. Aunque reconoce cierto orden general, no oculta su sorpresa: "Si tienes un restaurante sin acceso a producto fresco, vale, ¡pero en Gijón!"
El chef también revisa la planta superior, donde detecta problemas en el comedor y en la cocina, además de incidencias señaladas previamente por Sanidad en la vitrina del local. Sin embargo, el momento más tenso llega cuando Noemí Martínez, hija de la propietaria, "el topo" de Chicote en este programa, aparece por sorpresa en la cocina. "Casi me quedo frito", exclama Chicote, que llega a pensar que ha sido descubierto.