Película de terror
Horacio Espinosa, sobre su labor como moderador de Facebook: "Llegaba lo peor que te puedas imaginar que ha dado la humanidad"
El formaba parte de Telus, una empresa que llegó a Barcelona en 2018 con un único cliente: Facebook. Su llegada se vio como algo positivo ya que les dijeron que su labor sería combatir las noticias falsas en dicha red social.
La industria digital depende de unas pocas, pero gigantescas, empresas tecnológicas. Estas empresas son un lugar oscuro que muy pocos se atreven a iluminar después de haber estado dentro. Horacio Espinosa estuvo cinco años trabajando para una empresa que tenía un único cliente: Facebook. Él era moderador de contenido en dicha red social. "Ahora mismo estoy incumpliendo en teoría el contrato de confidencialidad, porque me parece una total injusticia. No es democrático y no me parece correcto", expone.
Él trabajaba para la empresa Telus. En 2018, llegaron a Barcelona para hacer el bien combatiendo las noticias falsas presentes en la red social. "Era como una gran noticia, a nivel empresarial, ¿no? Facebook abre oficinas en la Torre Agbar para revisar fake news", cuenta el exmoderador.
¿Un espacio amable?
Horacio recuerda que uno de los primeros trainings "era una charla maravillosa con Mark Zuckerberg, donde te hablaba de que nuestra misión era conectar a la gente y hacer de internet un espacio más amable". "Todo era maravilloso hasta cierto punto", añade.
Pero cuando comenzó la actividad real, se dieron cuenta de a qué se enfrentaban: "Control minucioso a nivel de cronómetro de la actividad laboral, se generaba un estrés insoportable, te medían dos cosas uno, la exactitud con la que tomas decisiones, y lo otro es la rapidez con la que la ejecutas".
Pero eso no era lo peor, sino que su labor no se parecía tanto a combatir las fake news que se colaban en Facebook. "Jamás se me voy a olvidar que una de las reclutadoras me dice: 'Bueno, ¿y a ti qué tal? ¿Te gustan las películas de terror?'", recuerda
Horror en estado puro
Lo que llegaba a sus pantallas era horror en estado puro. "Lo peor que te puedas imaginar que ha dado la humanidad: desde violencia gráfica, torturas, asesinatos hasta, bueno, temas de prostitución infantil, que para mí era lo que más me marcó en un sentido negativo, te deja hecho polvo", expone.
Esto tuvo consecuencias para él y sus compañeros. Comenzaron a sufrir insomnio, ansiedad y síntomas depresivos. "Ha habido suicidios en la empresa, ha habido intentos de suicidio, gente con ataques de pánico persistentes o gente que sigue con estrés postraumático, que no puede salir a la calle", cuenta.
Horacio denuncia que la empresa no cuidaba la salud mental de sus empleados. Él teme que, a parte de sufrir aquellos horrores sin apoyo, tanto él como sus compañeros hicieron algo más sin ser conscientes: alimentar a la bestia tecnológica del siglo XXI para que ese contenido se expandiera aún más.
"Tengo la seguridad de que nosotros también entrenábamos a la Inteligencia Artificial, aunque no nos lo hubieran dicho", reflexiona, "había una parte que probablemente era de moderación de contenido legítima, pero había otra parte que lo que hacíamos era perfeccionar la inteligencia artificial del mismo Zuckerberg".