Espíritu crítico
Liliana Arroyo, sobre prohibir las RRSS a los menores de 16 años: "Hay que pensar el 'mientras tanto qué hacemos'"
Australia ha sido el primer país en prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. A pesar de ello, muchos han conseguido encontrar las grietas existentes en esta prohibición y siguen usándolas.
Australia es el primer país en cerrar las redes sociales para los menores de 16 años. Luis Murillo, un español afincado en Australia desde hace seis años, se mostraba escéptico al escuchar la noticia. "Pensaba, y todavía lo pienso, que es un poco como poner puertas al campo", expone, "es muy complicado prohibir las redes sociales para algo de tan fácil acceso".
Luis tiene dos hijos de 13 y 15 años, y tuvo que sufrir el enfado de su hija cuando el Gobierno prohibió a las megaempresas de redes sociales a prohibir el paso a los menores de 16 años. "Estaba muy indignada. Con sus amigas en corrillo indignadísimas todas. Que ellas son mayores, que pueden usarlo, que no sé qué...", cuenta.
A pesar de ese susto inicial, sigue pudiendo usar sus redes sociales sin problema, al igual que hacen otros muchos menores de 16 años en el país ya que, a pesar de que las plataformas deben verificar la edad de sus usuarios, "es bastante sencillo burlar la prohibición", señala Luis.
"Unos se buscan la foto diferente o se vuelve a instalar la aplicación con otra fecha de nacimiento, al final es bastante complicado de aplicar", expone. Liliana Arroyo, doctora en Sociología, indica que, como se está viendo en Australia, "los menores de 16 años seguían participando en aquellas redes de formas distintas".
La doctora en sociología señala que, por ejemplo, recurrir a VPNs, "con lo cual conectándose como si estuvieran geográficamente ubicados en otro lugar que no es Australia, incluso utilizando imágenes propias modificadas con inteligencia artificial para parecer que tienen más edad de la que tienen".
Murillo, a pesar de todo, sí que ha encontrado un efecto beneficioso en su otro hijo de 13 años. Debido a su edad, y dada esta prohibición, no se plantea abrir una cuenta en una red social. "Él ha tenido móvil en navidades, ya estaba en vigor la ley, con lo cual, si ya estaba la ley, no ha tenido acceso a redes sociales", explica, "él ya lo da por hecho, con lo cual sí que ha sido más beneficioso para él", cuenta Luis.
"Cuando establecemos una prohibición, a la vez hay que pensar el 'mientras tanto qué hacemos'", expone Arroyo. La doctora en sociología indica que se debe pensar qué hacer para que aquellos que van a cumplir 16 años lo hagan "con capacidad, con criterio y con espíritu crítico a la hora de utilizar estas herramientas". "Las prohibiciones son condición necesaria, poner el freno de mano, pero mientras tanto eso no resuelve el problema, es algo paliativo, es algo puntual y creo que funciona muy bien como mensaje para la industria", concluye.