Sorprendentes hechos

El Franco más demócrata: sí, en 1936 intentó presentarse a las elecciones como diputado por Cuenca

El dictador tenía la intención de ir en la misma lista que José Antonio Primo de Rivera. Pero este no quiso. Según Serrano Suñer, cuñado de Franco, le dijo: "Contigo no".

En las elecciones de 1936 votaron siete de cada diez españoles. La izquierda ganó y la derecha cuestionó los resultados. "El mismo día 16 de febrero hay movilizaciones de la izquierda. Esas concentraciones humanas se sitúan alrededor de edificios donde está habiendo un recuento y se cambian los resultados, dando pie a que en seis provincias tradicionalmente conservadoras de pronto gane la izquierda", ha destacado el catedrático de Historia Contemporánea Fernando del Rey.

Para Eduardo González Calleja, también catedrático de Historia Contemporánea, no se puede decir "con rotundidad que las elecciones del 36 fueron un inmenso pucherazo, eso es falso". Así, ha señalado que "hubo algún tipo de irregularidades en circunscripciones como Cuenca o Granada, pero en general el Frente Popular había ganado las elecciones ya en primera vuelta". En esta línea, tal y como ha añadido del Rey, a "los conspiradores del 36 el resultado de las elecciones les importaba un bledo".

Antes de que se hubieran contado todos los votos, la derecha intentó parar el resultado de las elecciones. El líder de la CEDA, Gil Robles, fue a hablar con el presidente del Gobierno, Niceto Alcalá-Zamora. Según cuenta él mismo en su libro 'No fue posible la paz' (1968), le pidió que declarase "inmediatamente el estado de guerra". Después fue Franco, que entonces era jefe del Estado Mayor, quien pidió la declaración del estado de guerra. Fue el golpe antes del golpe.

González Calleja ha señalado que "un sector del Ejército pretende anular las elecciones y establecer un gobierno autoritario para evitar que llegue al poder el Frente Popular". Aquel golpe blando fracasó, y la República mandó a Franco a Canarias para calmar sus ansias golpistas. Allí, tuvo un arrebato demócrata. El futuro dictador de España quiso presentarse como diputado por Cuenca, donde se repitieron las elecciones: iba a ir en la misma lista que José Antonio Primo de Rivera.

Pero según el cuñado de Franco, Serrano Suñer, el falangista dijo "contigo no". Así lo explicó el propio Serrano Suñer en una entrevista: "José Antonio me pidió, por favor, que fuera a Canarias a convencerle de que no aceptara ser miembro de esa candidatura. Porque si a la vez, junto a su nombre, se añadía el del general Franco, que andaba en lenguas de todo el mundo como persona dispuesta a dar un golpe de Estado, era absolutamente seguro que ni salía Franco ni salía José Antonio".

Así, Serrano Suñer convenció a Franco de no presentarse con la excusa de que su oratoria no enamoraba. O como decía en sus memorias 'Entre el silencio y la propaganda, la Historia como fue' (1977): "La dialéctica del soldado se acomodaría difícilmente a las sutilezas y malicias del escarceo parlamentario".

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