Consejos de verano
Boticaria García comparte las cuatro reglas de uso de la nevera de playa, en vídeo
Uno de los elementos casi imprescindibles en una visita a la playa es la nevera, pero, como indica la farmacéutica, es necesario seguir una serie de consejos para darle un uso óptimo.
Una visita a la playa no es lo mismo sino llevamos una nevera repleta de comida y bebidas frescas. Pero, al igual que con otros objetos, las neveras también tienen vida útil. Boticaria García expone que una nevera de playa bien conservada y limpia "dura una media de 10 años". Boticaria señala que, después de usarla, se debe vaciar y limpiar con agua y jabón. Además, se debe guardar bien seca.
Sobre qué no es recomendable llevar a la playa, la farmacéutica expone que es mejor evitar la ensaladilla, tortilla poco cuajada, los lácteos, fiambre, pescado o comida cocinada ya que, como expone, "con calor las bacterias no están de vacaciones". La farmacéutica señala que si cocinamos huevos, especialmente en verano, es necesario que este se cocine a más de 65 grados. "La salmonella anda cerca", indica.
"Lo más importante de la nevera de playa es cómo se usa", afirma. Boticaria cuenta que hay gente que lleva tortilla, ensaladilla, humus, fruta cortada, etc. en una bolsa térmica y cree que ya está protegido, y esto no es así. Boticaria expone que siempre se deben llevar acumuladores de frío "es un bolso plateado". Además, como puntualiza, cualquier alimento que pongamos en la nevera de playa debe estar frío.
Así, la farmacéutica expone que hay varias reglas que se deben cumplir con las neveras de playa. La primera es, precisamente, llevar siempre esos acumuladores de frío. La segunda es no abrirla cada dos por tres.
"Los alimentos más delicados deben estar abajo y bien cerrados", añade. Y, por último, nuestra nevera debe "pasar la ITV" de vez en cuando. "Si no cierra bien, si está rajado el interior, huele raro o no mantiene la temperatura... se jubila", concluye.