Consejos de salud
La enfermera Esther Gómez sentencia un mito estival, en vídeo: "Padres, madres... el corte de digestión no existe"
La profesional de la salud se estrena en Zapeando para hablar sobre un mito muy extendido durante el verano que, desde hace años, se convierte en la muletilla favorita de padres, madres y abuelos.
La enfermera Esther Gómez visita Zapeando para compartir consejos de salud veraniegos. Uno de los clásicos de esta época son los cortes de digestión. "Este es un tema muy sensible en España", señala Virginia Riezu, "los veranos se han construido bajo la premisa 'espera dos horas antes de bañarte'".
"Creo que esto es un invento de mi padre para ver el Tour de Francia", comenta la enfermera. "Padres, madres... el corte de digestión no existe", sentencia. "España a la mierda", afirma Quique Peinado. "Y déjame añadir, Esther, que el Tour de Francia tampoco", añade Dani Mateo.
Esther indica que decir que "el estómago no se para". "Sí que es cierto que, cuando comemos, se da una situación que la sangre va al estómago para hacer la digestión", explica. Esto hace que haya menos volumen sanguíneo y, por ese motivo, "estamos más atontados y, por eso, después de comer nos apetece una siestecita".
Síndrome de hidrocución
Gómez indica que, además, como hay calor "se produce una vasodilatación y estamos todos de pachorra". La enfermera indica que, si nos tiramos de golpe al agua, que está fría, evidentemente va a haber una vasoconstricción.
"Ahí sí que se produce lo que médicamente se llama el síndrome de hidrocución", añade. "En ese caso, me vuelvo a la pájara de antes", explica. La enfermera indica que el shock que se produce en el cuerpo baja la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y ahí sí que nos puede dar una complicación.