El cine nos mintió

VÍDEO | Néstor Marques desmonta el mayor bulo sobre las peleas de gladiadores: "Tenías que luchar muy mal para que te ejecutaran"

El arquitecto e historiador Néstor Marqués desmonta en Zapeando algunos mitos que nos hicieron creer las películas de romanos, tan habituales en esta Semana Santa, sobre las luchas de gladiadores.

'Ben-Hur', 'Quo Vadis', 'Espartaco'... si hay algo que no falla en la televisión durante la Semana Santa son las películas de romanos. Para saber hasta qué punto eran fieles o no aquellas superproducciones de Hollywood, Zapeando pregunta al arqueólogo e historiador Néstor Marqués.

Nada más característico de este tipo de cine como las luchas de gladiadores. Según el experto, en la verdadera Roma "luchaban, y luchaban de verdad", pero "no era tan loco como nos han contado siempre", ya que en las peleas había normas, árbitros y muy pocos morían.

"Tenías que luchar muy mal para que te acabaran ejecutando", afirma el historiador, que también desmonta el mito del pulgar hacia arriba o hacia abajo para definir el destino del luchador, algo que la arqueología todavía no ha definido de dónde proviene.

Los gladiadores, señala, "eran bastante caros" y en el caso de que uno de ellos muriera tenía que pagarlo el promotor de los juegos, que solía pedir que no se afilaran demasiado las armas. Además, los luchadores contaban con "muy buenos cirujanos" para curarles las heridas.

Otro mito del cine que Néstor echa abajo es el del físico de los gladiadores, que más que hombres hipermusculados eran "regordetes". En algunos casos se enfrentaban a otros "flacuchos", donde se igualaba la contienda por la velocidad de unos y la fuerza de otros.

Los luchadores entrenaban "un día sí y otro también" con diferentes planes de ejercicio, aunque el arqueólogo recuerda que "eran esclavos y no tenían muchas opciones". A esto se une que, tras un par de combates, "estaban bastante desfigurados", de manera que también el mito erótico sobre ellos "tenía que ser falso a la fuerza".

Las luchas con animales, otro mito

"Lo que un gladiador nunca hubiera hecho es luchar contra animales", asegura Néstor, que sin embargo habla de una larga tradición de bestias en los anfiteatros romanos. Incluido un rinoceronte, al que "tenían tanto cariño que lo pusieron en las monedas".

De este modo, los animales se solían sacar "para que saludaran al emperador", pero otras veces eran asesinados en la arena. Por último, está el mito de que allí morían cristianos. Aunque el experto explica que alguno fue ejecutado, "no fue por su religión".

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