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INTERROGANTES DEL FUTURO SIRI
Apple ha elegido a Google para alimentar la IA de Siri, y parece que es algo que tendrá importantes consecuencias.
Sin duda es una de las grandes noticias del año a nivel tecnológico, la llegada por parte de Apple del prometido nuevo Siri alimentado con inteligencia artificial generativa. Apple ha decidido cortar por lo sano y llegar a un acuerdo con Google para poder utilizar Gemini y sus diferentes modelos de IA para alimentar a su asistente. Esto demuestra que Apple ha decidido bajar los brazos y rendirse ante la evidencia de que se encuentra a años de alcanzar una IA con el nivel de la de Google por sus propios medios. Y no pasa nada porque sea así, pero quizás algunos de sus usuarios no se vean tan cómodos con algunas situaciones que se darán en el futuro en relación con esta nueva colaboración.
Apple está cerca de lanzar las primeras funcionalidades de Siri alimentadas por la IA de Google en unas semanas, con la llegada de iOS 26.4. Parece que estas se basarán en modelos anteriores de Gemini, pero ya para la llegada de iOS 27, Apple contaría con la última tecnología y los lenguajes más recientes de inteligencia artificial basados en Gemini. Pero esto tendrá una contrapartida para Apple que quizás no guste a los suyos y no sea del todo coherente con las premisas de los californianos.
Y es que para poder utilizar ese nuevo Siri con las funciones más modernas basadas en los modelos de Gemini más avanzados, será necesario utilizar servidores de mayor rendimiento por parte de Apple, y esos servidores son los que la propia Google utiliza para ejecutar estos modelos de Gemini. Por tanto, las consultas en la nube de los usuarios del futuro Siri tendrían que pasar por los servidores de Google, para después volver a los dispositivos desde donde fueron formuladas.
Como decimos, esto choca por completo con la filosofía mostrada por Apple en el WWDC 2024, cuando anunció el nuevo Siri, y se apresuró a asegurar que la privacidad sería máxima en estos procesos, y que todas las consultas con la IA del nuevo asistente se quedarían dentro del iPhone, como si de una fortaleza inexpugnable a nivel de privacidad se tratara. Y de ser ciertas estas informaciones, es evidente que no sería así ni mucho menos.
Ha habido profundos cambios en el equipo directivo detrás de Siri en los últimos meses, como consecuencia del fracaso de la estrategia inicial de Apple en este sentido. Ahora en el nuevo equipo prima el sentido práctico por encima del ideal, de ahí que estén tomando decisiones ahora que van en la dirección contraria de lo que prometieron en su momento. Pero es que no hay otra alternativa, desde luego.
Es eso, o esperar todavía años a que Siri se comporte por fin como un asistente de voz realmente inteligente y mientras tanto palidecer ante los chatbots tanto de Google como de OpenAI. Recordemos que Apple ya había colaborado con los de Sam Altman para alimentar a Siri y complementarlo con su IA, pero finalmente es Google la que se ha llevado el gato al agua.