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EVITALOS
Aunque podemos pensar lo contrario, a veces somos nosotros mismos los que se lo ponemos fácil a los ciberdelincuentes.
Una de las apps más populares entre los usuarios es WhatsApp. La app de meta está presente en los dispositivos de todo tipo de perfiles. Es por ello que se ha convertido en uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes. Pero no siempre los robos vienen precedidos de un fallo técnico complejo, la mayoría de las veces se debe a errores de configuración de los usuarios.
A menudo los responsables de los fallos de seguridad somos nosotros mismos, es algo a lo que apuntan los expertos en seguridad como ESET. Con motivo del Día Mundial de la Creatividad, su director de investigación y concienciación Josep Albors, nos cuenta cómo los fraudes han evolucionado, con formas mucho más creíbles y elaboradas usando tácticas de ingeniería social. Por lo que más allá de confiar en el cifrado debemos revisar la privacidad. Quizás estos son los errores que más comúnmente cometen los usuarios por lo que identificarlos y corregirlos es nuestra prioridad.
La gran mayoría de usuarios, no usan la verificación en dos pasos para proteger sus cuentas. Esta consiste en un código es un solo uso que consta de seis dígitos que nos envía la compañía por SMS. Es habitual que los ciberdelincuentes, traten de engañarnos para que se los proporcionemos, lo que les permite tomar el control de la cuenta y suplantar la identidad del usuario, para fines ilícitos.
El phishing es otro de los métodos más habituales, a través de enlaces que al pulsar en ellos proceden a la instalación de malware o el robo de credenciales. Por lo que siempre debemos desconfiar y acceder a través de los canales oficiales.
Otro de los errores, que comentamos sin ser conscientes, es a la hora de proteger las copias de seguridad. Estas a menudo residen en servicios de almacenamiento como Google Drive o iCloud. Pero no están cifradas, sólo protegidas por una contraseña, la cual puede ser vulnerable. Por lo que proteger estas es necesario para no dar acceso a documentos sensibles ni conversaciones importantes.
Por último, lo más común es dejar a la vista los mensajes y códigos de verificación, apareciendo en las pantallas de bloqueo. Esto da acceso a cualquier persona que se encuentre cerca de nosotros, por lo que lo convierte en una potencial amenaza para nuestra seguridad.
Si no hemos tomado estas y otras precauciones, puede que nuestra cuenta haya sido hackeada en este caso, los expertos en seguridad nos recomiendan actuar con rapidez. Registrando de nuevo el número en la app y cerrando las sesiones en todos los dispositivos. Procediendo a continuación a alertar a nuestros contactos de la situación, para evitar que aumente el número de víctimas de la estafa. Así como si tenemos la sospecha de que otros datos sensibles como cuentas bancarias han sido vulneradas debemos contactar con las entidades financieras y si es tarde y han sido usados nuestros datos, con las autoridades