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¿LO HACES?
Los expertos lo ven más como un mito que como una estrategia efectiva para adelgazar.
Puede que alguna vez hayas escuchado que beber agua caliente puede ayudar a perder peso, pero los especialistas lo ponen en duda. Según revelan los expertos en el medio The Conversation, hasta ahora no existen estudios científicos sólidos que demuestren que el agua caliente por sí sola cause una pérdida de grasa significativa.
Beber agua es saludable y necesario para el organismo, pero sus efectos sobre el peso no dependen de la temperatura. La evidencia disponible señala que mantenerse bien hidratado apoya funciones como la digestión, la circulación o la regulación de la presión arterial, pero no hay pruebas claras de que beber agua caliente queme grasa o acelere el metabolismo de manera significativa.
Algunas personas creen que el agua caliente antes de las comidas puede crear una sensación de plenitud o mejorar la digestión, lo que podría ayudar indirectamente a beber más agua o reducir la ingesta de otras bebidas azucaradas, pero eso no es lo mismo que perder peso por el calor del agua.
Los especialistas recuerdan que mantenerse hidratado es importante para la salud general, independientemente de si el agua está caliente, tibia o fría. La temperatura del agua no parece ofrecer beneficios adicionales comprobados en cuanto a la pérdida de peso, y la base de algunas afirmaciones virales en redes es más anecdótica que científica.
En resumen, el agua caliente por sí sola no es una solución mágica para adelgazar, y las recomendaciones de salud siguen centradas en hábitos como una dieta equilibrada y actividad física regular para lograr un peso saludable.