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SEGÚN UN ESTUDIO
Aunque el efecto sea de milisegundos, estos cambios pueden tener implicaciones para sistemas tecnológicos de alta precisión, como la navegación espacial o los sistemas de medición del tiempo.
El cambio climático provocado por la actividad humana está empezando a influir incluso en el movimiento del planeta. Un estudio reciente ha revelado que el calentamiento global está frenando ligeramente la rotación de la Tierra, lo que provoca que la duración de los días aumente de forma casi imperceptible. Aunque el cambio es mínimo, los científicos señalan que se trata de un fenómeno sin precedentes en millones de años.
La causa principal es el deshielo acelerado de los casquetes polares y de los glaciares, que eleva el nivel del mar y redistribuye la masa del planeta. Cuando el agua procedente del hielo se desplaza hacia los océanos y se aleja del eje de rotación terrestre, el planeta gira ligeramente más despacio, en un proceso similar al de una patinadora que reduce su velocidad al extender los brazos.
La investigación, publicada en la revista científica Journal of Geophysical Research: Solid Earth y liderada por científicos de la University of Vienna y la ETH Zurich, calculó que entre 2000 y 2020 la duración del día aumentó aproximadamente 1,33 milisegundos por siglo. Aunque esta variación es prácticamente imperceptible para las personas, representa el ritmo más rápido registrado al menos en los últimos 3,6 millones de años.
Para reconstruir cómo ha cambiado la rotación terrestre en el pasado, los investigadores analizaron fósiles de foraminíferos, microorganismos marinos cuya composición química permite estimar las variaciones históricas del nivel del mar. Con esos datos elaboraron modelos que relacionan los cambios climáticos con la duración del día a lo largo de millones de años.
Los científicos advierten de que, si el calentamiento global continúa, el impacto del cambio climático en la rotación terrestre podría superar incluso la influencia gravitatoria de la Luna hacia finales del siglo XXI. Aunque el efecto sea de milisegundos, estos cambios pueden tener implicaciones para sistemas tecnológicos de alta precisión, como la navegación espacial o los sistemas de medición del tiempo.