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UN FÁRMACO PODRÍA REPRODUCIR LOS BENEFICIOS DE LA ACTIVIDAD FÍSISCA

¿Imaginas que una pastilla te librara de hacer deporte?

Un equipo de científicos ha identificado alrededor de 1.000 reacciones moleculares que se producen en el organismo humano después de hacer ejercicio. Este descubrimiento podría abrir las puertas a la síntesis de un fármaco capaz de reproducir los efectos positivos del deporte, lo cual beneficiaría a las personas que tienen dificultades para realizar alguna actividad física.

Es la primera vez que se describen estas modificaciones Universidad de Sydney

Investigadores de la Universidad de Sidney han realizado biopsias del músculo esquelético de varios hombres sanos no entrenados después de diez minutos de ejercicio de alta intensidad. Se ha estudiado el proceso de fosforilación de diversas proteínas utilizando la técnica de espectrometría de masas. Los resultados revelan que la actividad física intensa desencadena más de 1.000 cambios en estos procesos. Muchas de estas reacciones, aunque se conocían previamente, no habían sido hasta ahora asociadas a un efecto del deporte en el músculo.

El deporte produce cambios en nuestros músculos
“El ejercicio produce un complejo conjunto de reacciones en cascada en el músculo humano. Además, desempeña un papel esencial en el control del metabolismo energético y la sensibilidad a la insulina”, explica Nolan Hoffman, uno de los autores de este trabajo, que se publica en la revista Cell Metabolism.

Aunque los científicos sospechaban desde hace tiempo que el ejercicio provocaba una complicada secuencia de cambios en nuestros músculos, esta es la primera vez que se describen dichas modificaciones. Un avance que abre las puertas al diseño de una píldora que produzca el mismo efecto que la actividad física.

Sin embargo, el reto no es fácil: “La mayoría de fármacos habituales se dirigen a moléculas individuales. Con este trabajo hemos demostrado que cualquier medicamento que pretenda imitar al ejercicio debe tener como diana varias moléculas y, posiblemente, a combinaciones de moléculas que trabajan juntas. Creemos que esa es la clave”, explica David James, otro de los autores.

El equipo de investigadores afirma que aún estamos lejos de imitar todas las reacciones moleculares identificadas, por lo que el ansiado fármaco aún tendrá que esperar, al menos, diez años para ser una realidad.

Para quien tiene dificultades
Quizá hay quien piense que para qué es necesaria una píldora, ¿no sería mejor hacer deporte todos los días? Sin embargo, muchas personas como los ancianos o quienes padecen ciertas enfermedades no pueden practicar ejercicio con tanta facilidad. Este fármaco les permitiría beneficiarse de todos los efectos positivos de la actividad física.

“El ejercicio es la terapia más potente para tratar muchas enfermedades humanas, incluyendo la diabetes de tipo 2, afecciones cardiovasculares y algunos trastornos neurológicos”, explica James. “Sin embargo, para muchas personas el ejercicio no es una opción de tratamiento viable. Esto significa que es esencial que encontremos formas de desarrollar medicamentos que imiten sus beneficios”, concluye.