PPA

Detectan dos nuevos casos de peste porcina africana en Cataluña fuera de la zona inicial

El hallazgo obliga a ampliar la zona de alto riesgo y restringir el acceso al medio natural en varios municipios.

Las autoridades sanitarias de Cataluña han confirmado que se han detectado dos casos más de peste porcina africana (PPA) en jabalíes silvestres fuera del radio inicial de vigilancia, lo que representa un avance del brote más allá de los primeros límites establecidos.

Estos dos nuevos animales infectados fueron encontrados en una urbanización de Molins de Rei, en la provincia de Barcelona, y debido a ello tanto ese municipio como El Papiol han sido añadidos recientemente a la zona de alto riesgo, que hasta ahora estaba compuesta por doce localidades.

A partir de este viernes, las autoridades han decidido restringir el acceso al medio natural en estas áreas ampliadas para tratar de contener la propagación del virus entre la fauna silvestre.

Desde la Generalitat han asegurado que no se han detectado casos en granjas porcinas dentro de los nuevos radios de riesgo, y se mantiene un perímetro de seguridad de 20 kilómetros alrededor de los focos.

Además, el dispositivo de contención se reforzará con nuevos cercados a lo largo de la N-2 y la B-23, y se continuarán realizando labores de vigilancia y control en las zonas de menor riesgo para frenar la expansión de la enfermedad animal.

¿Qué es exactamente?

La PPA es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta únicamente a cerdos domésticos y jabalíes. Es decir, no supone riesgo para la salud humana ni puede transmitirse a través del consumo de carne. En los animales infectados, los síntomas incluyen fiebre, pérdida de apetito y, en muchos casos, la muerte. Su tasa de mortalidad es cercana al 100%, lo que convierte la enfermedad en una amenaza devastadora para granjas de porcino y poblaciones silvestres.

Eso sí, el consumo de carne de cerdo y productos derivados sigue siendo seguro. Pero al mismo tiempo ha reconocido el enorme riesgo económico que supone este brote para el sector porcino, especialmente si la enfermedad llega a granjas.

De cara al futuro, lo que más se teme es que el virus llegue a explotaciones porcinas domésticas, lo que podría derivar en sacrificios masivos, restricciones prolongadas en la producción y exportación, y consecuencias económicas graves para muchas familias y empresas del sector. Por ello, las autoridades recomiendan evitar paseos por zonas restringidas, no alimentar fauna silvestre, no abandonar restos de comida o desperdicios en entornos naturales y notificar cualquier hallazgo de animales muertos.

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