TecnoXplora » CienciaXplora » Divulgación

LO QUE ESCONDE EL INCONSCIENTE

Por qué tienes esos sueños eróticos con personas del mismo sexo

Vaya, justo de ese sueño sí te has acordado: practicabas relaciones con alguien de tu mismo sexo; y te gustaba. ¿Qué me está pasando, doctor, si yo soy heterosexual?

Menuda nochecita, ¿y ahora qué? Pixabay

Te despiertas aturdido, con una sonrisa en los labios, algo sudoroso y con una sensación de excitación sexual que te cuesta unos minutos mitigar. Has tenido un sueño erótico de lo más placentero, pero algo no acaba de encajar…

Quien protagonizaba nuestra escena onírica subidita de tono no es del género que acostumbramos a desear despiertos: nos estábamos acostando con personas de nuestro mismo sexo.

No estás solo ni eres raro. La mayoría de las personas tienen un sueño de este tipo en algún momento de sus vidas, y no, no tiene por qué indicar que tengas que correr a la acera de enfrente a la mañana siguiente.

Pese a que el padre del psicoanálisis diese el nombre de ‘perversidad polimorfa’ a este concepto, explicando que los seres humanos tienen todo tipo de intereses, deseos y anhelos sexuales que se suprimen durante la vigilia y son liberados por nuestra mente cuando estamos dormidos, a Sigmund Freud se le escapaban otros factores que pueden influir en que sueñes que te acuestas con tus pares o con quienes habías asumido como el género que no te gustaba.

Tendencias confusas

La doctora Kelly Bulkeley, investigadora del sueño y redactora jefe de la revista APA Dreaming, está más que acostumbrada a que acudan a su consulta personas preocupadas por si sus sueños les están indicando que orientación sexual está cambiando.

En su opinión, este tipo de fantasías oníricas pueden ser un recordatorio común de que ninguna persona es 100% heterosexual, homosexual o bisexual.

“Esto no tiene por qué significar nada malo. Está en nuestra naturaleza humana, aunque para algunas personas eso pueda resultar aterrador, chocante o perturbador”, explica la experta en Van Winkle’s.

Lejos de la fantasía sexual universal masculina de montarse un trío con dos féminas, a ellas les sobra el elemento masculino en escena. Al menos en lo que a sueños se refiere, son muchas las que imaginan que mantienen relaciones con una chica atractiva y sexy.

“Puede ser interesante imaginar un tipo de sexo que nunca has tenido o visualizar algo que estas interesado en probar, y está claro que se pueden experimentar nuevas ideas y sensaciones cuando fantaseamos con alguien del mismo género”, comentan en la web especializada en sexo BaDoink, sitio en el que precisamente analizaron las principales fantasías sexuales que compartimos todos, sea cual sea nuestra tendencia sexual, descubriendo que los encuentros con nuestros iguales son de lo más comunes.

No obstante, se recomienda en todo caso prestar atención a quiénes protagonizan dichas escenas ya que podrían ser una expresión de nuestros deseos reprimidos, conscientes o inconscientes, que quizás estemos deseando liberar. Sin embargo, ojo, porque que no tienen por qué ser de índole sexual.

Excitantes e inesperados sueños

Sea con hombres o mujeres, conocidos o desconocidos y en situaciones habituales o completamente inexplicables, el hecho es que tenemos sueños sexuales mucho más a menudo de lo que creemos, aunque no nos acordemos de casi ninguno.

De hecho, aunque para ellos las famosas poluciones nocturnas apenas llegan hasta los 30 años, la mayoría de las féminas son capaces incluso de alcanzar el orgasmo durante estas fantasías durante muchos años más.

¿Nos vamos a la cama sobreexcitados o estamos tan necesitados que la mente busca una vía de escape íntima?

Bulkeley tiene la respuesta: “Existe un factor de excitación. Durante la fase REM se da un aumento del flujo sanguíneo en los genitales (tanto en hombres como en mujeres), de tal forma que ellos tienen erecciones y la zona del clítoris se hincha”, lo que tranquilamente puede traducirse en sueños eróticos que busquen satisfacer la necesidad surgida en medio de la noche

Importancia la justa

Tampoco hagamos un mundo. También sueñas que vuelas. Así, los expertos insisten en que gais, heterosexuales o bisexuales suelen fantasear a menudo con alguien del mismo sexo y esto es normal y natural. Entre quienes defienden esta postura está el psicoterapeuta Ricardo Rieppi, quien no cree que los sueños sexuales tengan más o menos peso que otros.

“Son formas en las que nuestra mente está procesando pensamientos, reflexiones, sentimientos y experiencias en formas que van más allá de la comunicación verbal. Mucha gente piensa que los sueños significan esto o aquello, pero estas recreaciones oníricas no funcionan de una forma tan simple”, puntualiza el doctor.

También se les relaciones con situaciones de rivalidad, con el deseo de dominar o estar por encima de una persona en concreto –el protagonista del sueño–, ya sea en el ámbito laboral, social o incluso en el amoroso, siendo en ocasiones manifestación de que algo falla en nuestras relaciones de pareja.

No es que queramos acostarnos con personas de nuestro mismo sexo, sino que nuestros encuentros carnales se han vuelto tan repetitivos que buscamos innovar e introducir un cambio radical, y lo hacemos mientras dormimos.