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¿CÓMO SERÁ LA COMIDA DEL MAÑANA?

Superpolvos o kañiwa: así son los alimentos del futuro

Jalis de la Serna se adentra en el mundo de la alimentación en el próximo programa de Enviado Especial. En concreto, aborda el arroz, un alimento que, incluso, puede hacer caer a un Gobierno. Nosotros, en TecnoXplora queremos también conocer cuál será la comida del futuro. Del kvass a la kañiwa, del kimchi al huevo hidrolizado: existe un mapa alimentario en constante evolución. Estos son los ingredientes que no pueden faltar en la cocina del mañana.

Las nuevas tendencias alimentarias apuestan por los “superpolvos” y “pseudocereales”. Unplash

Si en los últimos meses se ha vivido una revolución alimentaria a favor de la “comida real”, saludable, kilómetro cero, con auge de veganos y crudívoros... en los próximos años esta tendencia podría suponer el fin de los productos hiperprocesados y la “comida chatarra”.

Según los expertos en análisis de las nuevas “olas alimentarias”, las nuevas tendencias -más allá de la anécdota de los insectos comestibles- siguen en la línea de cuidar la salud individual y ambiental. Estas son las claves de los alimentos del futuro.

1.- Lactofermentación: Poco a poco, las cocinas se van llenando de menús tan sonoros como “kombucha” (bebida fermentada a partir de té), “chucrut” (hojas de col fermentadas en salmuera), “kvass” (o “sangre de tierra”, bebida isotónica a partir de bayas, hortalizas o frutas), “kimchi” (verduras sazonadas y fermentadas) o el más conocido “kéfir”. Todos tienen en común el proceso de fermentación láctica, que a su vez produce probióticos que protegen la flora intestinal.

2.- Huevos hidrolizados: Científicos de CIAL-CSIC acaban de presentar el futuro “superhuevo”: la clara de huevo hidrolizada, con textura insólita, cero grasas y azúcares, indicada para deportistas, niños, ancianos y aquellos que necesiten un aporte extra de proteína. La hidrólisis del huevo podría revolucionar el mercado alimentario como base para bebidas, repostería, helados, untables o salsas. Se espera su salida al mercado a finales de 2018.

3.- Kañiwa o cañahua: Si en los últimos años, el boom de la quinoa hizo que casi la aborreciésemos… empieza a sonar en los círculos gourmets otro pseudocereal andino, la “kañiwa”, como fuente de proteína, aminoácidos, fibra y flavinoides, que son protectores naturales contra enfermedades cardiovasculares. Tiene un sabor dulzón recomendado para preparar desayunos saludables tipo porridge, aunque todavía su presencia no es habitual en los supermercados.

4.- Reciclaje alimentario: Según los cálculos de la FAO, al año se desperdicia un tercio de los alimentos producidos para consumo humano. Con un cuarto de ese desperdicio se podría terminar con el hambre en el mundo. La conciencia social y medioambiental llega también a la cocina, con nuevas tendencias de aprovechamiento extremo de los alimentos, como la llamada “trashcooking” o “from nose to tail” (de cabo a rabo), que no descarta ingredientes -en buen estado- por su aspecto o tradicional deshecho.

5.- Superpolvos: Aunque durante algunos meses se habló de los supuestos beneficios del carbón activado -sin suficiente base científica- que después se desinfló, existe otra tendencia ascendente de polvos con aparentes “superpoderes” para la salud. La comunidad científica asegura que si retirásemos el abuso de sal de la dieta y la sustituyésemos por todo tipo de especias se reduciría la alta tasa de hipertensión y riesgo de enfermedades cardiovasculares. Y aquí es donde entran en juego los “superpolvos” como la cúrcuma, el jengibre, el acai, cacao, maca o té matcha.

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