SALUD BUCODENTAL

¿Dolor de boca sin razón? La contaminación del aire podría ser la culpable

La calidad del aire podría influir en la salud bucodental más allá de los efectos respiratorios, aunque los investigadores todavía estudian hasta qué punto la contaminación contribuye a agravar los problemas de las encías.

¿Podría la polución de la ciudad estar dañando tus encías sin que lo sepas? Diversos estudios investigan si respirar aire contaminado empeora la salud de tu boca.

En São Paulo, científicos expusieron a 40 ratones a partículas PM2.5 en una zona de tráfico intenso. Alcanzaron niveles de 600 microgramos por metro cúbico, unas 20 veces más que la media real. Tras inyectar lipopolisacárido bacteriano para causar inflamación en sus encías, descubrieron algo clave. La polución provocó estrés oxidativo, hiperqueratosis y desorganización epitelial. Pero la pérdida de hueso alveolar solo empeoró en los roedores que ya tenían inflamación previa. Es decir, las partículas actúan como un cofactor que agrava la enfermedad, no como causa directa.

Este resultado pone el foco en una cuestión importante: los factores ambientales podrían tener más peso cuando ya existe una alteración previa en los tejidos. No obstante, los experimentos realizados en animales no permiten trasladar automáticamente las mismas conclusiones a las personas. Para comprender el alcance real de esta relación, es necesario analizar también los datos clínicos y epidemiológicos obtenidos en poblaciones humanas.

En humanos hay datos contradictorios. En China, el aumento de PM2.5 elevó el riesgo de periodontitis entre un 7 y un 9%. En Corea del Sur, las partículas PM10 se asociaron a esta afección en más de 42.000 personas. Sin embargo, un estudio en Colombia en 2025 no halló ninguna relación tras diez años de exposición.

Estas diferencias muestran la dificultad de establecer una relación directa entre la contaminación y la enfermedad periodontal. La exposición a partículas contaminantes no es igual en todas las ciudades y, además, la salud de las encías puede depender de otros factores, como la higiene bucal, el tabaquismo, las enfermedades previas o el acceso a la atención odontológica. Tener en cuenta estas variables es esencial para interpretar los resultados sin atribuir a la polución efectos que todavía necesitan estudiarse mejor.

Así, la ciencia muestra que la contaminación no crea la enfermedad por sí sola, pero puede empeorarla si ya sufres problemas en las encías.