SALUD MUJERES

Endometriosis o dolor menstrual normal: diferencias y cuándo deberías acudir al médico

Muchas mujeres normalizan fuertes dolores durante la menstruación, pero los expertos recuerdan que no siempre es normal.

Los cólicos, las molestias abdominales o cierta sensación de cansancio durante la menstruación son habituales. Sin embargo, cuando el dolor impide hacer vida normal, obliga a faltar al trabajo o a clase, o se acompaña de otros síntomas persistentes, podría tratarse de endometriosis, una enfermedad que afecta a millones de mujeres en todo el mundo y que, en muchos casos, tarda años en diagnosticarse.

Tal y como revelan los expertos de la Clínica Mayo, la endometriosis se produce cuando un tejido similar al que recubre el interior del útero crece fuera de él, generalmente en los ovarios, las trompas de Falopio o la pelvis. Esto puede provocar inflamación, dolor crónico y problemas de fertilidad. Uno de los principales problemas es que sus síntomas suelen confundirse con molestias menstruales habituales, lo que retrasa la búsqueda de ayuda médica.

¿Cómo diferenciar la endometriosis de un dolor menstrual normal?

Aunque cada mujer experimenta la menstruación de forma diferente, los especialistas recomiendan prestar atención a algunas señales de alerta:

  • Dolor menstrual muy intenso que no mejora con analgésicos habituales.
  • Dolor pélvico que aparece también fuera de la menstruación.
  • Relaciones sexuales dolorosas.
  • Dolor al ir al baño durante el periodo.
  • Sangrados abundantes o irregulares.
  • Fatiga persistente.
  • Dificultades para quedarse embarazada.

Por el contrario, los dolores menstruales considerados normales suelen ser temporales, aparecen principalmente durante los primeros días del periodo y permiten continuar con las actividades cotidianas, aunque resulten molestos.

Se estima que la endometriosis afecta aproximadamente a una de cada diez mujeres en edad fértil. A pesar de ello, muchas pacientes tardan años en recibir un diagnóstico debido a que el dolor menstrual sigue considerándose algo inevitable en numerosos casos.

Por este motivo, los expertos insisten en que sufrir durante la regla no debe normalizarse. Si el dolor afecta de forma importante a la calidad de vida o aparece acompañado de otros síntomas, lo recomendable es consultar con un especialista para descartar esta enfermedad y recibir el tratamiento adecuado cuanto antes.