SU PRIMER ESTUDIO
España desarrolla una 'calculadora' para predecir el riesgo personalizado de cáncer de mama
Un estudio pionero en España analizará a 10.000 mujeres para calcular su riesgo individual de desarrollar cáncer de mama y mejorar su detección precoz.
España pone en marcha su primer estudio para determinar el riesgo personalizado de cáncer de mama de cada mujer en función de su estilo de vida, su genética y sus características mamográficas.
Se trata del proyecto MamoRisk, liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS). Está financiado con 1,2 millones del Ministerio de Ciencia, a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III.
MamoRisk proporciona el equivalente a "una calculadora" donde se introducen los factores de riesgo de cada mujer y se obtiene una clasificación de riesgo bajo, intermedio y alto, a dos y cinco años vista, explica el equipo investigador.
10.000 mujeres en 14 comunidades autónomas
MamoRisk acaba de comenzar en Galicia. En esta primera fase, mujeres con cáncer de mama y mujeres sanas han comenzado a recibir una invitación para participar en el estudio.
En total, recabará datos de 10.000 mujeres, seleccionadas aleatoriamente entre participantes en los programas de cribado de las 14 comunidades autónomas que forman parte del estudio.
El resto de comunidades implicadas en el estudio son Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Asturias, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Cataluña, La Rioja, Comunidad Valenciana y Canarias.
El proyecto validará en España un nuevo modelo estadístico que predice el riesgo de cada mujer de desarrollar cáncer de mama según factores no genéticos, genéticos y mamográficos.
En total se invitará a 4.000 mujeres con cáncer de mama y a 6.000 mujeres sanas, seleccionadas de forma aleatoria entre mujeres seguidas durante al menos seis años en los programas de detección precoz.
Con sus datos clínicos y epidemiológicos, y su información genética (obtenida de una muestra de saliva), se les aplicará el modelo y se cotejará la predicción con la realidad de lo ocurrido en los años de seguimiento.
Si el modelo de predicción funciona y empieza a usarse en los programas de cribado, las mujeres con más probabilidad de desarrollar cáncer serán candidatas a recibir un seguimiento mucho más intenso.
Objetivo: detección precoz
El objetivo es detectar antes el cáncer o, si es posible, aplicar medidas preventivas dirigidas, informan el CNIO y el Ministerio de Ciencia en sendos comunicados.
MamoRisk comienza con la recogida de datos clínico-epidemiológicos y muestras; sigue con el análisis genético y de imágenes utilizando Inteligencia Artificial (IA); y culmina con la evaluación de la eficacia del modelo.
El modelo que validará emplea el algoritmo BOADICEA (siglas en inglés de Breast and Ovarian Analysis of Disease Incidence and Carrier Estimation Algorithm), que combina información genética, familiar y clínico-epidemiológica para estimar probabilidades individuales de desarrollar cáncer de mama y ovario.
Es el resultado de décadas de investigación, que han aportado el conocimiento actual sobre qué influye en el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
En concreto se han identificado centenares de variantes genéticas asociadas a un mayor riesgo, entre ellas las localizadas en los genes BRCA1 y BRCA2, que confieren alto riesgo; otras de riesgo moderado; y algunas de menor impacto, aunque presentes en un amplio porcentaje de la población.