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CAMBIO CLIMÁTICO
Antes de que acabe el siglo, algunos de los destinos vacacionales más emblemáticos del mundo podrían ser engullidos por el aumento del nivel del mar, desapareciendo por completo del mapa.
El aumento del nivel del mar ya no es una amenaza lejana. Tal y como revela el Daily Mail, según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, el océano podría subir entre 32 y 84 centímetros antes de finales de siglo, poniendo en riesgo algunos de los destinos más icónicos del planeta.
Desde islas paradisíacas hasta grandes ciudades, estos son los lugares más amenazados por el avance del agua:
Con una altitud media de solo 1,5 metros, hasta el 80% de sus islas podría volverse inhabitable antes de 2050.
Ubicado en el Pacífico central, su territorio apenas se eleva unos metros sobre el nivel del mar.
Zonas como Nueva Providencia podrían quedar parcialmente sumergidas.
Situado en Oceanía, al noreste de Nueva Zelanda, sufre el impacto de fenómenos extremos.
También en Oceanía, sus arrecifes están desapareciendo, dejando las costas expuestas.
Al noreste de Madagascar, gran parte de su población vive en zonas costeras vulnerables.
Entre Hawái y Australia, es uno de los países más amenazados por el mar.
Al oeste de Hawái, el agua ya está invadiendo zonas habitadas.
Al este de Papúa Nueva Guinea, algunas islas ya han desaparecido.
Ubicado en Melanesia, al este de Australia, es muy vulnerable a ciclones y subida del mar.
La ciudad sufre inundaciones frecuentes y un lento hundimiento.
Situado al este de Filipinas, sus costas retroceden y las infraestructuras están en riesgo.
Entre Australia y Papúa Nueva Guinea, el mar ya afecta a viviendas y recursos naturales.
Podría perder gran parte de su territorio y desplazar a millones de personas.
Gran parte de su territorio está bajo el nivel del mar.
Las inundaciones son cada vez más frecuentes por su baja altitud.
Al noreste de Australia, su tamaño y baja altitud la hacen extremadamente vulnerable.
Más allá del impacto ambiental, los expertos alertan del turismo de "última oportunidad", que puede acelerar el deterioro de estos destinos por el aumento de emisiones y la presión sobre recursos limitados.
La clave, señalan, está en un turismo más responsable y en frenar el cambio climático para evitar que estos lugares desaparezcan en las próximas décadas.