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LA CIENCIA DETRÁS
Las imágenes y vídeos sobre Punch con su peluche han dado la vuelta al mundo y han enternecido a cualquiera que lo ha visto.
En Japón, un pequeño macaco japonés llamado Punch se ha convertido en sensación mundial tras viralizarse un vídeo en el que aparece aferrado a un peluche como si fuera su madre. Su historia ha capturado la atención de millones de usuarios en redes sociales, pero también ha generado un interés sobre la importancia del apego emocional, un concepto clave en la psicología del desarrollo.
El caso de Punch comenzó cuando nació el 26 de julio de 2025 en el zoológico de Ichikawa City, en la prefectura de Chiba, Japón. Poco después de nacer fue rechazado por su madre y, tras varios intentos fallidos de integrarse con otros miembros de su especie, los cuidadores le proporcionaron un peluche de orangután para intentar calmar su sentimiento de soledad.
Desde entonces, Punch ha sido fotografiado y grabado llevando siempre consigo ese muñeco, lo que ha disparado su fama en redes. Las imágenes no solo resultan tiernas, sino que también han servido para recordar un famoso conjunto de experimentos psicológicos realizados hace más de 70 años por el investigador estadounidense Harry Harlow, cuyo trabajo sentó las bases de lo que hoy conocemos como teoría del apego.
En la década de 1950, Harlow separó a bebés monos rhesus de sus madres y les ofreció dos "madres sustitutas": una hecha de alambre que proporcionaba comida y otra cubierta de felpa suave que no alimentaba, pero sí ofrecía contacto físico. Sorprendentemente, los monos pasaban mucho más tiempo con la figura de felpa, incluso si la otra proporcionaba alimento.
Harlow demostró que el contacto emocional, la suavidad y la seguridad son componentes fundamentales del vínculo entre madre e hijo, algo que luego fue incorporado y ampliado por otros psicólogos.
La situación de Punch recuerda a esos resultados: el pequeño mono ha formado un fuerte vínculo con un objeto suave que le ofrece consuelo, seguridad y una forma de apego emocional ante la ausencia de su madre biológica.