CON EPICENTRO EN GÓJAR

Nuevo terremoto en Granada de magnitud 4,7: ¿habrá un seísmo mayor?

Un seísmo de magnitud 4,6 vuelve a sacudir la provincia andaluza apenas unos días después del terremoto de 5,2.

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado este martes, alrededor de las 10:37 horas, un terremoto de magnitud 4,7 con epicentro en Gójar que ha durado apenas unos 10 segundos.

El nuevo seísmo llega apenas unos días después del terremoto de magnitud 5,2 registrado en la misma zona durante la madrugada del 15 de agosto, que fue sentido en más de 500 localidades y provocó algunos daños. Desde entonces, el IGN ha registrado cientos de terremotos en esta zona, aunque la mayoría han sido de magnitud inferior a 2.

La Vega de Granada es una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península Ibérica. La explicación está en la compleja actividad tectónica del sur de España, donde la convergencia entre las placas africana y euroasiática genera esfuerzos que se transmiten a través de diferentes fallas activas.

Cuando las rocas acumulan tensión durante un tiempo, esta puede superar su resistencia y provocar un desplazamiento repentino en una falla. La energía liberada viaja entonces en forma de ondas sísmicas y es lo que percibimos como un terremoto.

¿Significa el nuevo terremoto que habrá uno todavía mayor?

No necesariamente. Que se produzca un terremoto de magnitud 4,6 no permite predecir que vaya a ocurrir otro más fuerte. La ciencia no puede determinar con precisión cuándo se producirá el siguiente terremoto ni cuál será su magnitud.

Lo que sí pueden hacer los expertos es vigilar cómo evoluciona la actividad sísmica, estudiar dónde se concentran los movimientos y analizar sus características para comprender mejor qué está ocurriendo bajo tierra.

En este episodio ya se habían registrado 348 terremotos hasta el momento de la última nota informativa del IGN, la mayoría muy pequeños. Entre ellos, 37 habían sido sentidos por la población y la mayor réplica registrada hasta entonces había alcanzado una magnitud de 3,3.

El nuevo terremoto de 4,7 demuestra que la actividad continúa, pero por sí solo no permite saber cómo evolucionará durante los próximos días. Por eso, el seguimiento de los organismos sismológicos será clave para conocer si los movimientos van perdiendo intensidad o si la actividad continúa concentrándose en la zona.