DESASTRES NATURALES
Un nuevo terremoto de magnitud 4,2 vuelve a sacudir Venezuela: así funcionan las réplicas sísmicas
El movimiento ha tenido una profundidad de 2,9 kilómetros y su epicentro se ha situado a unos 10 kilómetros al este de La Guaira, una de las áreas más afectadas.
Un nuevo temblor de magnitud 4,2 ha vuelto a sacudir este lunes el norte de Venezuela, una zona que todavía intenta recuperarse del doble terremoto ocurrido el pasado miércoles. El movimiento tuvo una profundidad de 2,9 kilómetros y su epicentro se situó a unos 10 kilómetros al este de La Guaira, una de las áreas más afectadas.
El nuevo sismo obligó a muchas personas a salir de sus viviendas por miedo a que se produjera otro gran terremoto. Sin embargo, este tipo de movimientos después de un terremoto principal son un fenómeno habitual y se conocen como réplicas sísmicas.
Cuando se produce un terremoto, una falla libera de golpe la energía que llevaba acumulada durante años debido al movimiento de las placas tectónicas. Esa ruptura no siempre deja la zona completamente estable de forma inmediata. La corteza terrestre necesita reajustarse y, durante ese proceso, pueden aparecer nuevos temblores.
Las réplicas son precisamente esos movimientos posteriores. Algunas pueden ser pequeñas y apenas perceptibles, mientras que otras pueden sentirse con fuerza, especialmente cuando ocurren cerca de zonas habitadas o a poca profundidad.
La intensidad de las réplicas suele ir disminuyendo con el tiempo, aunque no existe una regla exacta. Después de un gran terremoto pueden producirse decenas, cientos o incluso miles de movimientos durante días, semanas o meses.
De hecho, una réplica puede ser más fuerte que el terremoto inicial, aunque no es lo más frecuente. Si uno de esos movimientos posteriores tiene una magnitud superior al primer terremoto registrado, los científicos pasan a considerarlo el terremoto principal y el anterior se clasifica como un evento precursor.
¿Se puede saber cuándo llegará la próxima réplica?
No. Aunque los científicos pueden calcular probabilidades y estudiar cómo evolucionan las réplicas tras grandes terremotos, actualmente no es posible predecir con exactitud cuándo ocurrirá el siguiente temblor ni cuál será su magnitud.