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MICROLUNA
Para observarla bastará con mirar al cielo desde un lugar despejado y, si es posible, alejado de la contaminación lumínica.
Mayo termina por todo lo alto con un fenómeno poco común: una Luna Azul. Y no, no es que la Luna vaya a verse de color azul. La realidad es que recibe este nombre porque es la segunda luna llena del mes de mayo.
A principios de mes ya hubo una luna llena. En concreto, el día 1. La próxima llegará el 31 de mayo, algo que no sucede con frecuencia. Este fenómeno ocurre porque el ciclo entre dos lunas llenas dura cerca de 29 días y medio, una diferencia suficiente para que, de vez en cuando, coincidan dos plenilunios en un mismo mes natural.
La fase exacta tendrá lugar el 31 de mayo a las 10:45 de la mañana, aunque desde España el mejor momento para contemplarla será durante la noche, cuando la Luna se encuentre alta sobre el horizonte y pueda apreciarse prácticamente iluminada por completo, siempre que el cielo esté despejado.
Además, esta Luna Azul tendrá una peculiaridad añadida: será una microluna, lo que significa que coincidirá con uno de los momentos en los que el satélite está más alejado de la Tierra. Como consecuencia, podría parecer ligeramente más pequeña de lo habitual, aunque la diferencia será difícil de percibir a simple vista.
Para observarla no hará falta telescopio. Bastará con mirar al cielo desde un lugar despejado y, si es posible, alejado de la contaminación lumínica.