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NEUROCIENCIA
Este fenómeno poco frecuente estudiado por la ciencia hace que algunas personas experimenten físicamente lo que observan en otros.
La actriz Alexandra Jiménez reveló hace unos meses que convive con una extraña condición neurológica conocida como sinestesia tacto-espejo, un fenómeno que puede hacer que una persona sienta en su propio cuerpo sensaciones que observa en los demás. En su caso, aseguró que cuando ve a alguien hacerse daño puede llegar a experimentar una sensación física muy similar.
Aunque pueda sonar a ciencia ficción, la sinestesia tacto-espejo es un fenómeno real que ha sido estudiado durante años por la neurociencia. Las personas que la presentan pueden sentir una especie de "reflejo" táctil cuando observan a otra persona recibir una caricia, un golpe o incluso una lesión. No se trata de imaginación ni de sugestión, sino de una percepción física que el cerebro genera automáticamente.
Los científicos creen que este fenómeno podría estar relacionado con una actividad especialmente intensa de los llamados sistemas de neuronas espejo, un conjunto de circuitos cerebrales implicados en la empatía y en la capacidad de comprender las acciones y emociones de otras personas. Cuando estos mecanismos se activan de forma inusual, el cerebro puede llegar a interpretar como propias sensaciones que en realidad pertenecen a otra persona.
Las primeras investigaciones sobre la sinestesia tacto-espejo comenzaron a ganar relevancia a principios de los años 2000. Algunos estudios demostraron que quienes la padecen muestran una mayor activación en regiones cerebrales asociadas al procesamiento del tacto cuando observan cómo otra persona es tocada.
Se estima que esta condición afecta a una pequeña parte de la población y, aunque no se considera una enfermedad ni un trastorno mental, puede influir en la forma en que quienes la experimentan perciben el dolor, la empatía o las interacciones sociales. De hecho, muchas personas descubren que la padecen años después de convivir con ella sin saber que tiene una explicación científica.
En resumen, una capacidad que permite que algunas personas experimenten físicamente emociones y sensaciones ajenas como si fueran propias.