ALTAS TEMPERATURAS
La regla de los 30 minutos que puede ayudarte a detectar un golpe de calor
Los expertos explican qué hacer cuando el cuerpo empieza a fallar por las altas temperaturas y cuándo dejar de esperar y pedir ayuda.
Durante una ola de calor, es normal sentir cansancio, sudoración excesiva o debilidad. Pero existe una diferencia importante entre el agotamiento por calor y el golpe de calor: en este último caso, el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura y puede convertirse en una emergencia médica.
Para saber cuándo preocuparse, tal y como explica el medio Mirror, los expertos utilizan la regla de los 30 minutos. Te contamos los detalles.
Si una persona empieza a encontrarse mal por el calor, debe trasladarse a un lugar fresco, descansar, beber líquidos y ayudar a enfriar el cuerpo. Si después de 30 minutos no mejora, la situación puede ser más grave y se recomienda buscar asistencia médica.
¿Qué síntomas indican que puede ser un golpe de calor?
Algunas señales de alarma son:
- Temperatura corporal muy elevada
- Piel caliente, enrojecida y con poca o ninguna sudoración
- Respiración rápida
- Pulso acelerado
- Confusión o desorientación
- Falta de coordinación
- Convulsiones o pérdida de conciencia
El golpe de calor no aparece solo por "tener mucho calor": ocurre cuando el organismo ya no consigue enfriarse por sí mismo. Por eso actuar rápido es clave.
Mientras llega ayuda, los especialistas recomiendan llevar a la persona a un lugar fresco, refrescar su piel con agua fría, quitar ropa innecesaria y favorecer la ventilación.
Igualmente, la prevención sigue siendo clave: hidratarse, evitar las horas de mayor temperatura y no realizar ejercicio intenso durante los episodios de calor extremo puede reducir el riesgo.