ALTAS TEMPERATURAS

La regla de los 30 minutos que puede ayudarte a detectar un golpe de calor

Los expertos explican qué hacer cuando el cuerpo empieza a fallar por las altas temperaturas y cuándo dejar de esperar y pedir ayuda.

Mujer sufriendo un golpe de calor iStock

Durante una ola de calor, es normal sentir cansancio, sudoración excesiva o debilidad. Pero existe una diferencia importante entre el agotamiento por calor y el golpe de calor: en este último caso, el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura y puede convertirse en una emergencia médica.

Para saber cuándo preocuparse, tal y como explica el medio Mirror, los expertos utilizan la regla de los 30 minutos. Te contamos los detalles.

Si una persona empieza a encontrarse mal por el calor, debe trasladarse a un lugar fresco, descansar, beber líquidos y ayudar a enfriar el cuerpo. Si después de 30 minutos no mejora, la situación puede ser más grave y se recomienda buscar asistencia médica.

¿Qué síntomas indican que puede ser un golpe de calor?

Algunas señales de alarma son:

  • Temperatura corporal muy elevada
  • Piel caliente, enrojecida y con poca o ninguna sudoración
  • Respiración rápida
  • Pulso acelerado
  • Confusión o desorientación
  • Falta de coordinación
  • Convulsiones o pérdida de conciencia

El golpe de calor no aparece solo por "tener mucho calor": ocurre cuando el organismo ya no consigue enfriarse por sí mismo. Por eso actuar rápido es clave.

Mientras llega ayuda, los especialistas recomiendan llevar a la persona a un lugar fresco, refrescar su piel con agua fría, quitar ropa innecesaria y favorecer la ventilación.

Igualmente, la prevención sigue siendo clave: hidratarse, evitar las horas de mayor temperatura y no realizar ejercicio intenso durante los episodios de calor extremo puede reducir el riesgo.