SEGÚN UNA INVESTIGACIÓN

Trucos para evitar la caída del pelo: La ciencia ayuda a reducir la pérdida de cabello

La pérdida del cabello suele traer de cabeza (nunca mejor dicho) a mucha gente. Una situación que podría minimizarse con varios trucos.

Cuando pasamos por épocas de mucha tensión, es normal que el cuerpo mande señales de que va pasado de revoluciones. Y una de las más comunes —y desesperantes— es notar que el pelo empieza a caerse más de lo habitual. No es simplemente “estrés y ya”; detrás hay un mecanismo real en el que el cerebro, el sistema nervioso y el sistema inmune se coordinan sin querer para complicarnos la vida.

Según una investigación del Instituto de Células Madre de Harvard, el estrés desencadena un proceso casi inmediato: en cuanto aparece un pico intenso, el cuerpo libera noradrenalina para ponernos en modo alerta. El problema es que este neurotransmisor resulta tóxico para ciertas células del folículo piloso, lo que provoca una caída temporal del cabello. Las células madre suelen resistir, pero el daño inicial ya está hecho.

Mujer tocándose el pelo | iStock

La parte más sorprendente viene después. Ese tejido dañado genera inflamación y el sistema inmune interpreta que algo va mal. Las células T CD8+ acuden a “defendernos”, pero terminan confundiendo los folículos con una amenaza. A partir de ahí, cada nuevo episodio de estrés puede reactivar el ataque y repetir la caída, un comportamiento muy similar al de enfermedades autoinmunes como la alopecia areata.

Aunque no podemos borrar el estrés de la vida, sí podemos minimizar su impacto: dormir bien, evitar productos agresivos, cuidar el cuero cabelludo y adoptar técnicas de relajación.

El pelo, al final, refleja cómo estamos por dentro más de lo que creemos.

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