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SALUD Y VIAJES
Diez claves para entender el riesgo, cómo se transmite y qué precauciones recomiendan las autoridades sanitarias.
Las alertas por el virus Nipah se han reactivado tras registrarse nuevos casos en Asia y publicarse recomendaciones para viajeros. Aunque no se considera una amenaza global inmediata, sí preocupa por su elevada mortalidad y por su potencial de contagio en determinadas situaciones.
Tal y como revela el medio Mirror, el Nipah es un virus zoonótico, transmitido de animales a humanos, cuyo principal reservorio son los murciélagos frugívoros. La mayoría de infecciones se producen por contacto con animales infectados o por consumir alimentos contaminados, como frutas expuestas a saliva u orina de estos murciélagos.
Por ello, las autoridades aconsejan evitar comer fruta caída al suelo o mordida por animales, además de lavar y pelar bien cualquier alimento fresco. También se recomienda no consumir savia de palma datilera cruda, una bebida tradicional que puede contaminarse con facilidad.
Aunque el contagio suele originarse en animales, también es posible la transmisión entre personas, sobre todo en contextos de contacto estrecho. El periodo de incubación puede prolongarse hasta tres semanas y los primeros síntomas suelen parecerse a una gripe, con fiebre y malestar general.
En los casos más graves, el virus puede provocar encefalitis, una inflamación cerebral peligrosa que explica su alta tasa de mortalidad, estimada entre el 40% y el 75%. Actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico, por lo que la prevención sigue siendo la principal herramienta.
Pese a la preocupación, los expertos señalan que el riesgo de expansión internacional es bajo si se mantienen la vigilancia y las medidas sanitarias. Para quienes viajen a Asia, la clave está en informarse y seguir precauciones básicas que pueden reducir el riesgo.