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¿CON O SIN ILUMINACIÓN?
Aunque ambas modalidades disfrutan de las ventajas de la tinta electrónica, no todas cuentan con iluminicación. Pero, ¿cual elegir?.
En nuestra búsqueda de una mayor eficiencia, es fundamental contar con dispositivos que nos hagan la vida mucho más fácil. Un dispositivo ideal para el día a día son los cuadernos o tabletas con tinta electrónica. A la hora de elegir uno de estos dispositivos, pueden surgirnos dudas como si debemos comprar una tableta con o sin iluminación integrada. A continuación, tratamos de resolver esta duda.
Antes de lanzarnos a comprar uno de estos dispositivos tenemos que tener en cuenta que nos ofrecen, así como los pros y contras de cada una de las opciones. Las pantallas e-ink se caracterizan por no emitir luz, aunque para adaptarse a ciertos entornos algunos modelos cuentan con luz perimetral conocida como frontlight, esta ilumina la pantalla desde los bordes hacia adentro. Lo que nos ofrece una gran versatilidad a la hora de usarlas.
Una de las ventajas de contar con este tipo de iluminación es sin duda la de hacer uso de estas independientemente de la luz que haya en el entorno. De manera que podemos leer y escribir incluso con las luces apagadas o con luz tenue. Además, en condiciones de iluminación óptimas, podemos ajustar el brillo al máximo consiguiendo así una mayor nitidez.
Aunque las pantallas iluminadas también tienen por contra, la pérdida de la sensación a papel, para incluir la iluminación algunos fabricantes incluyen una capa transparente que nos puede dar la sensación de escribir sobre un cristal. Por otro lado, esto puede afectar a la autonomía de uso, mantener la pantalla encendida puede hacer que la batería se agote a los pocos días en vez de las semanas que podría durar.
En cambio, tenemos la opción de optar por dispositivos que han apostado por omitir la luz integrada, con lo que mantienen su objetivo de reducir las distracciones y ser lo más parecido a una libreta. A su favor tienen una mejor respuesta y una experiencia lo más parecida a la que nos ofrece el papel. La punta del stylus toca prácticamente los pigmentos virtuales, lo que nos da una gran precisión.
Al mismo tiempo estos dispositivos son más ligeros y delgados, lo que mejora la ergonomía. También cabe destacar que al no emitir luz la fatiga visual se reduce drásticamente. Nuestros ojos no reciben luz directa, algo que beneficia a nuestros ciclos de sueño, sobre todo si hacemos uso por las noches antes de dormir. La única contra es que no tenemos la opción de hacer usos de estos en entornos con poca luz o a oscuras. Ya que dependemos de la luz ambiental para su correcta visualización, la cual se dificulta en días nublados o sin una lámpara cerca.
Una decisión que en este caso depende directamente del uso que vayamos a hacer del dispositivo y de nuestros hábitos. Si lo que buscamos es la máxima concentración si trabajas en lugares iluminados y queremos usarla como si de un cuaderno clásico se tratara. O podemos sacrificar la textura para hacer uso de esta en cualquier momento y lugar.