Escanear un código QR sin mirar puede salirte mucho más caro de lo que piensas.
Cuidado con los códigos QR este verano: el error que puede salirte caro
El error que muchos cometen al escanear códigos QR en bares, parkings y playas.
¿Sabías que un simple código QR en la terraza de un bar puede convertirse en la peor pesadilla para tu cuenta bancaria? Los expertos alertan del aumento del quishing, una peligrosa estafa que combina los códigos QR con el phishing tradicional.
Los ciberdelincuentes pegan códigos falsos sobre los originales en mesas, parquímetros o carteles para redirigirte a webs idénticas a las oficiales. Una vez ahí, te robarán correos, contraseñas, datos de tarjetas e incluso accesos directos a tu banca online. Las consecuencias de este escaneo son graves: compras fraudulentas, vaciado de cuentas, suplantación de identidad y extorsión con tus fotos o conversaciones privadas.
Para protegerte hoy mismo, revisa físicamente que el QR no sea una pegatina superpuesta y comprueba siempre la dirección web antes de abrirla. Desconfía por completo si te solicitan datos personales para ver un simple menú y, ante cualquier sospecha, pide siempre la carta física al personal. En ciberseguridad, la confianza jamás debe sustituir a la verificación. Dedicar dos segundos a mirar el enlace evitará que te roben tu identidad digital.
Disfrutar de las terrazas con total tranquilidad es posible si aplicas estos pasos en tu próxima salida.