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CIBERSEGURIDAD
Los ciberdelincuentes suplantan aplicaciones, SMS y correos electrónicos de entidades bancarias para ganarse la confianza de las víctimas.
Las estafas bancarias son cada vez más difíciles de detectar. Los ciberdelincuentes utilizan técnicas capaces de imitar con gran precisión los mensajes de los bancos para conseguir datos personales, contraseñas o incluso acceso directo a las cuentas de sus víctimas.
Los expertos en ciberseguridad alertan ahora mismo de tres fraudes que circulan y que parecen muy reales, tanto que cuesta darse cuenta de que es una estafa.
La primera de las estafas consiste en enviar un mensaje en el que se informa al usuario de una supuesta actualización de la aplicación del banco. El aviso invita a descargar una nueva versión de la app para seguir operando con normalidad.
Sin embargo, el enlace dirige a una aplicación fraudulenta diseñada para recopilar credenciales de acceso. Una vez instalada, los delincuentes solicitan claves, códigos de seguridad o datos bancarios que posteriormente utilizan para acceder a las cuentas.
Otra de las estafas más preocupantes es la que consigue infiltrarse en los mensajes de la entidad bancaria. El usuario recibe un SMS que parece proceder directamente de su banco y que aparece junto a comunicaciones auténticas recibidas anteriormente.
En el mensaje se alerta de un supuesto cargo inminente, a menudo por importes elevados, y se ofrece un enlace o un número de teléfono para cancelar la operación. El objetivo es generar urgencia y miedo para que la víctima actúe sin verificar la información.
La tercera técnica utiliza el correo electrónico. Los estafadores envían un mensaje informando de que el banco ha cambiado su dirección de contacto y que, a partir de ese momento, todas las comunicaciones se realizarán desde una nueva cuenta.
Además, solicitan al usuario que marque la dirección como remitente seguro para evitar que los futuros correos lleguen a la carpeta de spam. Así los mensajes que llegan después parecen oficiales.
Para evitar caer en este tipo de estafas, los expertos recomiendan desconfiar de cualquier mensaje que solicite datos personales, contraseñas o códigos de verificación. También aconsejan no descargar aplicaciones desde enlaces recibidos por SMS o correo electrónico y acceder siempre a través de las tiendas oficiales o de la página web del banco.
Ante cualquier duda, la mejor opción es contactar directamente con la entidad mediante sus canales oficiales.